Blas Cantó ha pasado del anonimato a ser una cara muy reconocible dentro del panorama musical, gracias a su clasificación para representar a nuestro país en Eurovisión. Pero, como cualquier persona en estas fechas, quiere pasar las fiestas con su familia.

De camino a un reencuentro con los que más quiere ha sufrido un shock que necesitaba compartir con sus fans, y ha comenzado un hilo en Twitter donde describía una situación que le ha revuelto el estómago y el corazón.

 

En apenas cuatro tuits explica cómo ha sido testigo del desamparo de un niño de 10 ó 12 años que le pedía a su padre llamar por teléfono a su amigo. La impresión que le daba al cantante es que su colegui era algo más que un compañero, y que podría tener sentimientos románticos por ese otro niño.

El padre, sin embargo, no parece aprobar ese sentimiento y hace un desaire a su hijo. “Parece que estás enamorado de él”, llega a decir, según Cantó, y es el momento en el que a él también se le parte el corazón cuando observa la reacción del pequeño.

 

Intentando mitigar la situación, Blas cuenta a sus seguidores que le ha regalado la gorra al chaval, que se ha puesto muy contento, pero él ha llorado de la impotencia y reflexiona sobre la tolerancia y cómo de importante es comprender los sentimientos de los demás.

Tras compartir la historia en Twitter dice sentirse mejor por el hecho de hacer llegar sus pensamientos a más personas, y pide de manera elegante que se superen los prejuicios frente a situaciones como esa. Casi da para una canción, ¿no te parece?

 

Pequeños gestos que engrandecen a los artistas, y que le ha ganado el aplauso unánime de la comunidad tuitera. Y eso es más complicado que ganar Eurovisión, por si no te habías dado cuenta.