Construir una reputación es una tarea que te puede llevar toda la vida, y destruirla apenas cuesta un abrir y cerrar de ojos. Más que un parpadeo fue lo que hicieron Jung Joon-young y Choi Jong-hoon, dos cantantes de K-pop relativamente famosos en Corea del Sur, para terminar de un plumazo con su buena imagen pública.

En marzo fueron detenidos por acusaciones de abuso sexual, y hoy han sido condenados a seis años de cárcel después de un proceso judicial del que hoy se ha sabido el veredicto. Todo por unas violaciones que cometieron en grupo en 2016, y que para mayor desgracias tuvieron la ocurrencia de compartir digitalmente entre sus amigos, según dice la sentencia.

No han sido los únicos acusados, pero sí los más populares y los que mayores condenas han recibido. Otros tres involucrados pasarán entre ocho meses y cinco años entre rejas, dependiendo de su nivel de participación en los hechos, y según informa la agencia Yonhap.

Jung, famoso especialmente por su paso por un programa musical televisivo, pasará un año más en la cárcel que Choi, quien era miembro de la boy band FT Island. La razón es que este último compartió imágenes de al menos diez chicas con las que tuvo relaciones, sin pedirle permiso a las mismas para hacerlo.

El origen del asunto es todavía más oscuro, ya que se descubrió en una investigación a Seungri, antiguo integrante de BigBang y que está acusado de contratar servicios de prostitución. Se trata de un negocio ilegal en el país asiático, y en el juicio que se le hizo quedó demostrado utilizó esos pagos para convencer a posibles inversores para que metieran dinero en sus negocios personales.

Entre estos procesos legales y la concienciación que se promueve en contra de los casos de suicidio reciente, algo parece estar cambiando en el K-pop. Cada vez son más la voces que se levantan en contra del machismo, el ciberacoso y los temas de depresión que durante años han sido tabú en Corea del Sur.