A día de hoy existe un abanico de posibilidades muy amplio para definirse en todos los ámbitos: tendencias sexuales, grupos de amigos, estilos musicales… Pero, ¿y si llegara un día en el que todo esto diera igual? ¿Y si logramos ‘trascender’ de nuestros cuerpos y meternos en discos duros?

A ver, no te asustes, no va a pasar ni mañana ni pasado. Se trata de un concepto denominado ‘transhumanismo’, y consiste, según sus defensores, en una transformación de las personas en entes digitales. Para muchos, el futuro (y final) de la raza humana.

¡He dicho que no te asustes! Los que defienden este nuevo estado del alma son gente que quiere sustituir el actual modo de vida que tenemos por un modelo más igualitario entre individuos, más inteligente y, por qué no, hasta inmortal.

'Trascendence' | seestrena.com

Y es que míranos como especie: hemos hecho muchísimo daño al medio ambiente, hay guerras constantemente y personas de dudosa moralidad campan a sus anchas en la sociedad. El transhumanismo quiere acabar con muchos de esos problemas a través de una herramienta muy actual: la tecnología.

Hay filósofos e investigadores que argumentan que nuestros cuerpos son muy frágiles, y que podríamos mejorar si cargamos nuestra conciencia en ordenadores superpotentes. Un nuevo comienzo con el que dejaríamos atrás obstáculos cotidianos como catarros, madrugar o incluso estudiar o trabajar, porque tendríamos, supuestamente, todo el conocimiento a nuestro alcance y libre disposición. Si no te queda claro, hay una peli de Johnny Depp que lo explica bastante bien: Trascendence.

Sería un cambio radical, y a nosotros no nos queda tan claro que el cambio sea totalmente a mejor. Porque vamos a ver, ¿qué pasa con las pizzas? ¿Sabrán igual de bien si estás metido en un disco duro? ¿O de los atardeceres? Porque hasta las mejores cámaras no logran captar la belleza de esos momentos. Y ya si hablamos de sexualidad, apaga y vámonos. ¿Sería por USB?

Bromas aparte (o no tanto), todo está por ver y demostrar en el transhumanismo. Una realidad que, si llega a producirse, podría no estar tan lejos como crees.