No más "casos Sulli", no más casos "Hara", y tampoco se quieren más casos "Wonho". El sector musical y televisivo en Corea del Sur quiere evitar por todos los medios que el entretenimiento de aquel país vaya asociado a noticias y sucesos negativos con sus artistas. Y para eso han comenzado a tomar medidas legales.

La discográfica de GOT7 ha sacado hoy mismo un comunicado anunciando que "luchará en los tribunales contra las informaciones difamatorias" que circulan sobre sus artistas. Se refiere entre otras cosas a unas fotos de uno de los miembros de la boy band que supuestamente le retrataban en situaciones íntimas y que denunciaron como un montaje. "No ignoraremos los actos ilegales y perseguiremos con la ley en la mano cualquier acto que impida que nuestros artistas sigan llevando a cabo actividades saludables".

 

No han sido los únicos en mostrar su preocupación por el tema. También hoy se ha pronunciado la agencia de actores Namoo sobre uno de los artistas que tiene en nómina, Park Min Young: "vamos a pedir responsabilidades penales para aquellos que difundan y lleguen a crear contenido malicioso sobre nuestros representados". Al parecer, la actriz de 33 años ha sufrido ciberacoso en los últimos meses por parte de algunos fanáticos y la agencia enfatiza que "no habrá acuerdos extrajudiciales para aquellos que tomen parte en estas actividades". Poca broma, vamos.

 

Los comunicados salen poco tiempo después de situaciones incómodas que han vivido algunas compañías del K-pop. La semana pasada, una pantalla gigante alquilada por los fans exigía a la productora de BLACKPINK una serie de puntos que creían obligatorios dentro de un grupo de ese nivel: un número determinado de lanzamientos al año, promociones específicas, fan-meetings... Con cierto agobio, lanzaron un comunicado agradeciendo el apoyo pero pidiendo comprensión para su trabajo y calendario de actividades.

 

Es una situación similar a la de Wonho, de MONSTA X, cuyos seguidores más fieles (Monbebes) llevan tiempo pidiendo el regreso del cantante. El rapero fue víctima de críticas en su país por las acusaciones sin confirmar de un excompañero de piso, lo que provocó su salida de la banda, y ese tipo de situaciones son las que se quieren evitar.

Y es que, como dice JYP Entertainment, los fans saludables son los mayores defensores y protectores de los artistas. "Gracias a sus avisos y denuncias por redes hemos podido detectar mejor algunos delitos. No dejéis de avisarnos de cualquier cosa inconveniente que veáis, ya que verificamos las evidencias y tomamos medidas legales".