El pasado junio, los fans de la boy band iKON recibieron devastados que YG Entertainment rescindía el contrato de B.I., compositor y líder del grupo. De nombre real Kim Hanbin, al artista de 22 años se le acusaba de haber intentado comprar LSD y marihuana en 2016.

En un post de Instagram reconoció que estaba avergonzado por los hechos y pedía perdón por sus actos. Su perfil en la red social es ahora privado, y ha borrado todas las publicaciones, pero entonces decía que "estaba pasando por un mal momento y confié en cosas sobre las que no debía haber tenido ningún interés".

 

YG Entertainment confirmó entonces que prescindía de sus servicios. "Nos tomamos este asunto muy seriamente, y ha sido él quien ha decidido dejar la banda y terminar su contrato". La compra y consumición de sustancias ilegales es un crimen muy serio en Corea, donde puede acarrear condenas de hasta cinco años de cárcel. Las celebridades de aquel país que son pilladas saltándose la ley antidroga protagonizan a menudo giras por los principales medios de comunicación para pedir perdón por sus actos.

 

Pero nueve meses después de que se comenzara la investigación, Hanbin ha sido absuelto de los cargos que se le imputaban. Tras pedirle muestras de cabello para hacer una evaluación más precisa, todos los informes han dado un resultado negativo, sin llegar a detectarse ningún resto de drogas. Es una versión que él ha mantenido después de asegurar que las declaraciones anteriores fueron obligadas, un hecho que indignó a los fans y más después de que se borrara su nombre como autor de varias canciones de iKON.

 

Tras hacerse públicos los resultados del análisis, el hashtag #HelloHanbinIsFree se hizo con el número uno de las tendencias mundiales, con los fans (iKONics) celebrando que por fin se haya limpiado el nombre de su ídolo. También hubo mensajes declarando el apoyo incondicional y explicando que creyeron en su inocencia desde el primer momento.