Lo que vas a leer a continuación no es ninguna broma: un informe desarrollado por el Ministerio del Interior chileno asegura que el K-pop, entre otras cosas, es un pasatiempo muy común entre los protestantes que llevan dos meses asediando el poder gubernamental.

Por si no lo sabías, Chile lleva ocho semanas con las calles revolucionadas por un estallido social que busca mejoras en el país y protesta duramente sobre medidas poco populares, como el aumento drástico del precio en el transporte público.

Según la emisora de radio ADN 91.7, el informe de 112 páginas se entregó a la Fiscalía con el objetivo de demostrar las influencias que han podido provocar la tremenda agitación que viven en estos momentos, apuntado a causas llegadas del extranjero. Con análisis de redes sociales, "se entregaron datos extraordinariamente sofisticados a partir de análisis con tecnologías de big data, con tecnologías de la información", según explica el ministro del Interior y Seguridad Pública Gonzalo Blumel.

Protestas en Chile | Reuters

Los datos del documento aseguran que casi un 20% de los comentarios de redes sociales sobre las protestas llegaron desde fuera de las fronteras chilenas, y hace especial hincapié en los jóvenes como motor de las propuestas. Según el informe, los menores de 20 años que participaron en las revueltas estaba muy influenciado por corrientes culturales extranjeras, desde medios de noticias rusos a otros venezolanos, señalando un dato muy llamativo: "muchos son aficionados al K-pop".

Sin que hayamos podido echar un vistazo al estudio, cuesta mucho creer que la música surcoreana pueda haber tenido algo que decir en mitad de unas protestas sociales. En línea recta, Santiago de Chile está a 18.345 kilómetros de Seúl, las capitales de sendos países, una distancia abismal tanto cultural como geográficamente, y nos suena un poco raro que las manifestaciones tuvieran un sabor kpopero. Sabíamos que el K-pop no tiene fronteras, pero esto quizá ya es pasarse, ¿no?