Si solo te fijaras en las redes sociales, parecería que ayer BTS fueron los únicos en participar en el KBS Song Festival, el gran concierto de despedida del año que se celebra desde hace décadas por estas fechas. Sin embargo, aparte de por Jungkook o V, hubo mucho revuelo en Twitter por un asunto menos feliz: los problemas técnicos que sufrió el grupo Apink.

 

Según el medio de noticias coreano Naver, las críticas han sido tantas y tan graves en aquel país que los responsables del evento han tenido que pedir perdón públicamente a los fans. "Hicimos algunos ensayos el día anterior, pero no pudimos probar los tiros de cámara", explicó Kwon Yong Taek, el jefe de producción del KBS Song Festival. "Fue una decisión que tuve que tomar porque no podíamos retrasar la entrada del público ni un minuto más. Como resultado, se provocó un fallo durante la emisión y admito toda la responsabilidad".

 

Taek se pasó por el camerino de Apink tras el desastre para disculparse personalmente. "Tan pronto como terminó el programa, el máximo responsable acudió a la sala donde estaba esperando Apink, pero ya se habían ido. A quien sí vio fue al representante de su agencia, pidiéndole que transmitiera sus disculpas al grupo".

La agencia es Play M Entertainment, que ha publicado esta mañana un comunicado para los fans: "Independientemente de los motivos por los que se produjo este error, queremos mostrar nuestro malestar por el hecho de que los fans no pudieran disfrutar de la actuación tal y como estaba prevista. Sabemos mejor que nadie el trabajo duro que habían puesto desde el grupo para sacar adelante una actuación de primer nivel, por lo que la incomodidad es todavía mayor".

 

La nota continúa agradeciendo a los fans "su inacabable amor y apoyo", prometiendo además que superarán este bache en 2020 y que volverán "más fuertes que nunca". Declaraciones que pueden sonar vehementes, pero es que el K-pop es un asunto muy serio en Corea del Sur, y la competencia musical es durísima.