En Facebook, Instagram y sobre todo Twitter, los vaciles entre 'enemigos' no suelen pasar de respuestas a cada cual más ingeniosa o memes animados para dejar mal a tu adversario. Pero cuando la rivalidad va más allá, traspasa las fronteras virtuales y puede llegar a un combate legal entre youtubers.

Es el caso de Logan Paul y KSI, dos creadores de contenido que han llegado a las manos literalmente, y en más de una ocasión. Y resaltamos lo de legal, porque los youtubers tuvieron que sacarse una licencia de luchador profesional para poder montar un espectáculo como este. Pero, ¿quiénes son estos dos? ¿De dónde sale su pique?

 

KSI es un youtuber inglés muy controvertido. Tiene 26 años y ganó popularidad con sus retransmisiones de partidas, ya que es un gamer bastante hábil. Su popularidad fue subiendo de manera muy rápida, cosa que aprovechó para encarrilar sus contenidos hacia el rap. Aunque es bastante bromista, se le ha criticado a menudo por sus comentarios machistas. Ahora mismo tiene 20,7 millones de seguidores.

 

Pero para polémico, Logan Paul. Vive en Hollywood, y lleva toda su vida adulta (ahora tiene 24 años) dedicándose a crear contenidos en redes sociales. Primero fue Vine (que ya no existe), y después se pasó a YouTube, donde se pasó de rosca en dos vídeos: uno donde se veía el cadáver de un suicida y en otro electrocutando a un animal muerto. Por supuesto, este contenido de mal gusto provocó el cierre de su canal, y desde entonces ha reconducido su carrera a vídeos sobre el mundo del deporte. En seguidores no anda muy atrás de KSI: 20 millones.

El origen de este enfrentamiento está en un combate de otros dos youtubers: Joe Weller y Malfoy. Ganó Weller y KSI le retó entonces, ganando este último. Fue cuando Logan Paul vio la oportunidad para saltar al ring, pidiendo tomar el relevo para demostrar sus dotes en el boxeo. ¡Peleee-a! ¡Peleee-a! ¡Peleee-a!

 

En el primer encuentro fue Logan el que se llevó el gato al agua, pero en un combate más bien aburrido que acabó en empate. Fue casi una excusa para que se diera el combate del pasado fin de semana, donde KSI se proclamó vencedor. Y como ambos deben haber sacado un pastizal, pues el perdedor ya anda pidiendo en redes su revancha.

El resumen de Logan es perfecto: "Dos chicos cualquiera que hacían vídeos chorras se convierten en boxeadores, venden todas las entradas del estadio Staples Center y luchan frente a millones de espectadores. Todo es posible, felicidades al campeón". Y tirando la puyita de la revancha añade: "Deseando ver qué haces ahora".

 

Documentales, seguimientos de su entrenamiento, vídeos con más piques... además del combate (que estuvo muy entretenido para sorpresa de todos) ambos youtubers están sacando tajada de un mundo tan loco como el que vivimos, donde unos creadores de contenido se lían a leches por las risas. ¿Para cuándo un Rubius vs AuronPlay?