Twitter es esa red social en la que si te sientes mal, creas un hilo de comentarios, lo expulsas todo de ti, y oye, si alguien te contesta y opina de tus males pues como que te hace sentir mejor, ¿verdad? Y Tinder es esa otra red social de ligue en la que dos desconocidos comienzan a hablar, a conocerse, y tienen esperanzas de que entre ellos arda la llamita de fuego que tiene como imagen la app, ¿correcto? Pues cuando ambas se juntan, se forma un cuadro bien gracioso.

Un claro ejemplo de esto es Nagore Suárez, una usuaria que comenzó a exponer su historia de Tinder en Twitter a través de uno de estos hilos porque estaba muy preocupada por su match, Rubén. Esto era lo que le pasaba:

 

Hasta aquí le diríamos, querida Nagore, que si el chico en cuestión ha hecho como que se lo ha tragado la tierra, la que tiene que tragarse sus sentimientos eres tú, porque sinceramente lo más probable es que haya deshecho el match mentalmente, pero en esta ocasión la historia de Nagore iba por otro camino.

 

Vale, aquí todo el que leyó el tuit comenzó a flipar. Y entre ellos un amigo del tal Rubén que conocía la existencia de Nagore y no dudó en escribirla. Por su preocupación parecía que lo que había entre Rubén y Nagore no era una simple cibercobra:

 

Con tanta tensión entre los dos decidieron meter a una tercera persona en la historia, a ver si se resolvía el enigma: la madre de Rubén. Porque, ¿quién puede saber mejor que una madre dónde está un hijo? Claramente, nadie.

 

¿De viaje? Y si se iba de viaje siempre en las mismas fechas, ¿por qué no había avisado a Aitor y a Nagore? Madre mía, qué follón… Ojo, ¡que Nagore tuvo noticias de Rubén horas después!

 

Arioch, ¿quién sería tal ser? Obviamente Nagore hizo lo que todos hubiésemos hecho. Echar mano de nuestro amigo Google:

 

¡Un demonio! O Rubén está un poquito cucú o está en serios apuros. Obviamente Nagore y Aitor hablaron sobre esto y decidieron que lo mejor era visitar la casa de Rubén a ver si encontraban algo que les aclarase la mente. ¿Y qué fue lo que vieron? Aquí lo tienes delante…

 

La parte de libros sobre temas esotéricos da un poco de mal rollo, pero oye, un diario siempre es bien. ¡Igual plasmaba ahí sus sentimientos por Nagore! Obviamente había que abrirlo para descubrir qué había en la cabecita de Rubén:

 

Sí, le persigue un espíritu y está obsesionado con él, ¡cague nivel 10! Y con lo que cae del diario mucho más, ¡hay una foto aclaratoria!

 

Un pueblo de Navarra, bien, pues allá que van Nagore y Aitor en busca de Rubén, claro que sí, y aunque muchos usuarios de Twitter le sugieren que deje de pensar en Rubén y que se líe con Aitor, Nagore sigue buscando hasta que encuentre el porqué de esta historia. ¡Al abrir la casa de Rubén encuentran algo muy fuerte!

 

¿Cómo se le ocurre a este chico jugar con los espíritus? Y lo más importante de todo, ¿con qué motivo? Un vecino del pueblo dice que le ha visto en el cementerio, visitando una tumba, ¡la de Luis, el niño de la foto!

 

Claramente Rubén no lo ha superado y sigue tocado por la muerte de Luis. Una vez han descubierto esto, Nagore y Aitor deciden volver a casa, pero por el camino pasa algo nuevo:

 

Nagore está flipando, ¡en vaya movida se ha metido gracias a Tinder! Obviamente ella sigue pensando en Rubén, en los espíritus y en cómo terminará esta historia. De hecho sus sueños antes de la noche de Halloween no fueron nada buenos:

 

Esta historia ya causa furor en Twitter, ¡si te has entretenido leyéndola ahora imagínate en directo! ¿Qué ocurrirá finalmente? Y, lo más importante de todo, ¿será verdad todo esto? ¿Será una invención de Nagore para subir followers? ¿O una invención de Rubén porque no le molaba Nagore demasiado y ha decidido currárselo para quitársela de encima?