Echarse la siesta parece un lujo que no todo el mundo puede permitirse en el día a día. Que si clases, trabajo u otras obligaciones nos impiden tener un sueño reparador que está demostrado que tiene importantes beneficios. La sensación de descanso también se puede conseguir con ejercicios de relax, y uno de los más fáciles es el de masturbarte.

"Estudios recientes demuestran que la masturbación mejora nuestro funcionamiento cognitivo de la misma manera que dormir un rato", dice el sexólogo Carlos Cavazos en su canal de YouTube. "Es una práctica que mejora nuestro bienestar físico y mental".

Según sus observaciones con pacientes jóvenes, la masturbación tiene efectos positivos a la hora de reducir el estrés, incitar al sueño por las noches o incluso aliviar los dolores menstruales. También puede suavizar algunos síntomas de la depresión, ya que los orgasmos activan recompensas en nuestro cerebro. Por eso ese gustirrinín que se asocia con la dopamina, seguro que lo has oído en alguna ocasión.

Pero volvamos al tema: ¿siesta o masturbarse? En otras palabras: ¿se puede justificar científicamente eso de satisfacerse a uno mismo en lugar de caer un ratillo en la cama? El doctor Cavazos lo tiene claro: "Para mí es mejor las masturbación. En las mujeres, esta práctica libera la hormona prolactina, que deja una sensación de relax y aumenta la habilidad de concentrarse. Para los hombres, el efecto es el mismo, lo que te ayudará a enfrentarte a tus tareas con mayor frescura".

De hecho, piénsalo en términos prácticos. Estás en clase, en el trabajo o en cualquier sitio lejos de una confortable cama y sin silencio posible. ¿Qué es más fácil: buscar un sitio donde no se oigan tus ronquidos o autocomplacerte durante unos minutos? "Para que una siesta no te deje cansado y tenga efectos positivos necesitas que dure entre 20 y 30 minutos", dice Cavazos. "Así que si consigues un orgasmo en, digamos, 10 minutos, te sentirás revitalizado de una manera más rápida".

Si de nosotros dependiera, uniríamos dos grandes placeres de la vida en un mismo ejercicio de relajación: dormir y masturbarse, algo que podríamos llamar la 'siesturbación'. El día en el que la ciencia consiga eso, los debates sobre qué es mejor se habrán acabado y la humanidad habrá dado un paso de gigante en el tema del placer. No sabemos si esta ocurrencia es posible, así que hasta entonces tú decides qué es mejor hacer cuando te entre sueño a mitad del día.