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Polémica en redes

La moda de las mascarillas transparentes: ¿funciona o es postureo?

Algunos famosos están poniendo en primera plana el uso de un tipo de mascarilla que levanta dudas entre los que más saben del tema. El debate en redes está servido.

Muy fashion y muy cuestionadas

Pexels Muy fashion y muy cuestionadas

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El estado natural de Twitter es el del debate: todo el tiempo tiene que estar dudando de si la gente hace las cosas bien o si alguien se equivoca terriblemente. Ahí estará siempre el dedo acusador de la red social más charlatana.

En unos tiempos donde el lenguaje escrito es mucho más claro que el hablado (por eso de que no vemos las bocas tras las mascarillas), algunas celebridades han empezado a utilizar mascarillas transparentes en sus apariciones públicas. Y claro, internet no se iba a quedar callado.

La polémica ha ido surgiendo después de que reporteros de televisión o celebrities aparecieran los últimos días luciendo algo que casi se nos había olvidado: sonrisas y labios. El precio para hacerlo son unas protecciones de plástico que algunos profesionales sanitarios ya han calificado de "inútiles".

 

El problema de estos complementos es el hecho de su ausencia de filtración de aire. Para ser transparentes tienen que estar fabricadas con plástico, algo que, como dice la cuenta de Enfermera Saturada, "no protege frente al coronavirus: ni al que lo lleva ni a los de alrededor".

Al hilo de ese post (que es el nombre que utiliza en redes el enfermero Héctor Castiñeira), ese tipo de protección no está homologado porque las gotitas que se expulsan al hablar tienen espacio por los laterales y la parte superior para entrar y salir libremente, sin filtro que evite el contagio.

Podría ser diferente el caso de las mascarillas con una "ventana", diseñadas sobre todo para facilitar la comunicación entre personas sordomudas o acostumbradas a leer los labios. Llevan unos añadidos de tela que dejan hueco para la transpiración, si bien hay que andarse con mucho ojo.

Básicamente, solo funcionarían en caso de que se hicieran con materiales que sí tuvieran una protección certificada para parar el avance el bicho que nos ha cambiado la vida a todos. Hasta que no haya una homologación especial, su utilidad seguirá estando en entredicho.

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