Han pasado 12 años desde que escucháramos por primera vez el 'Bitch' más genuino de la televisión, y ya van seis otoños desde la última vez que lo pronunció su protagonista en televisión. Hablamos de Jesse Pinkman, el personaje interpretado por Aaron Paul en Breaking Bad y por el que se ha convertido en una estrella mundial. Con el estreno de El Camino, volverán a caer unos cuantos bitch más.

Se trata de la continuación de la legendaria serie, que supone el regreso de todo ese mundillo criminal, sórdido y puñetero que rodea a las drogas. Disponible en Netflix, el largometraje relata en dos horas lo que sucede justo después de que termine la serie.

 

Para empezar, la peli se llama El Camino también en versión original. Es un guiño a la zona donde se desarrolla la historia (Albuquerque, en Estados Unidos, donde gran parte de la población habla español), también a un modelo de coche con gran peso en el argumento y, cómo no, al viaje que inicia el protagonista en busca de superar su pasado.

Desde el trailer nos avisaban del regreso de personajes esenciales de Breaking Bad, incluso el de algunos que estaban muertos, y su presencia no se hace esperar en el largometraje. La primera escena ya recurre a la nostalgia de una de las mejores relaciones que Jesse Pinkman lograba durante los 62 capítulos que abarcó la serie, en la que tuvo momentos de pura acción y otros cien por cien ridículos.

Aaron Paul y Vince Gilligan, protagonista y director de El Camino | Getty

Pero claro, con todas las penurias por las que ha pasado el prota, la historia deja poco hueco al humor (que lo hay) y se decanta sobre todo por el drama. El estilo al que recurren los responsables de esta obra está a la altura de los mejores episodios, como si fuera un capítulo más en el amplio arco que cubre la serie.

¿Eso es bueno o es malo? Pues muy bueno si tenías mono de Breaking Bad, y algo confuso si no sabes quién es Walter White. No necesitan muchas localizaciones para alternar escenas de tensión, diálogos inteligentes, alguna explosión y hasta un extraño duelo, siempre fiel al material y tono original. En cualquier caso, una peli de lo más interesante para esos planes de mantita y tele, que además te dará que pensar después de haberla terminado.