Los aficionados al K-pop recibieron consternados el pasado domingo la noticia del fallecimiento de Goo Hara, una artista que con solo 27 años ya era una leyenda de la música coreana y que todo apuntaba a que el motivo de la muerte era el suicidio. Lo peor de todo es que parecía repetirse la historia de Sulli, otra cantante popular en este género que pocas semanas antes perdió la vida en circunstancias similares.

Ambas habían pasado por calvarios públicos a causa de diferentes tipo de acoso. Sulli estaba recibiendo numerosas críticas por haber enseñado (accidentalmente) un pezón a través de Instagram, así como por haberse dado un beso en los labios con una amiga suya. Hara por su parte estaba en mitad de una batalla legal con su exnovio, que al parecer la chantajeaba con vídeos íntimos que habían grabado juntos, y la polémica también estaba salpicándole en redes sociales.

“Es posible que las críticas sean un ingrediente más de una tormenta perfecta”, nos explica Manuel Gámez, doctor en Psicología por la UAM y experto en temas de ciberacoso, sexting o el online grooming y la prevención de estas problemáticas. “El suicidio no suele tener una única causa, sino más bien son una serie de factores los que inciden en el posible resultado trágico”.

Tanto Sulli como Hara eran muy activas en redes sociales y objetivo de numerosos medios de comunicación. “Entre los factores para un suicidio pueden señalarse la sobreexposición mediática, la existencia de depresión y ansiedad, elevados niveles de exigencia y las posibles experiencias de acoso (bullying o cyberbullying)”. En cuanto al nivel de exigencia, son conocidos los severos requerimientos que muchos artistas tienen que cumplir para mantenerse en lo más alto, y cómo el público espera mucho de ellos.

El aislamiento social al que casi les obliga la fama puede jugar un papel fundamental para dar el trágico paso de quitarse la vida. “Son factores que incrementan la probabilidad de ideación e intentos de suicido. Es importante en estos casos realizar una ‘autopsia psicológica’ para determinar los factores individuales y sociales que han podido incidir en el trágico desenlace”.

No se trata de un fenómeno exclusivo de las mujeres. En 2017 Kim Jong-hyun, miembro de la boy band SHINee y muy amigo de Sulli, decidió acabar con su vida tras una larga depresión. “Los síntomas de una persona con depresión son variables, aunque incluyen los sentimientos de tristeza, sentimientos de soledad, baja autoestima, una visión negativa de sí mismo, de los demás y del futuro, culpabilidad, alteraciones fisiológicas (por ejemplo, en el sueño o en el peso), e ideas de muerte y suicidio”, nos explica Gámez.

Hara intentó suicidarse el pasado mayo, motivo por el que ingresó en un hospital y habló claramente sobre sus sentimientos en aquel momento. “En contra de lo que se piensa, hablar de lo que le ocurre a la persona, incluidas las posibles ideas de suicidio, puede ser un desahogo emocional para la persona que necesita ser escuchada y comprendida”.

Por supuesto, no hace falta estar agobiado por la fama para que un individuo quiera quitarse la vida. Puede sucederle a alguien cercano a ti, y apoyar a esa persona puede ser clave. Manuel Gámez señala que “es importante proporcionar apoyo emocional y animar a la persona a buscar ayuda especializada (psicológica o psiquiátrica). A veces no se cuenta con información específica sobre a dónde acudir o qué hacer".

"Existen diferentes teléfonos de ayuda y de atención al menor o adolescente -16111 a nivel europeo-. Otra posibilidad es acudir al sistema de salud, por ejemplo, el médico de cabecera para que remita a la persona a un profesional especializado en salud mental”.