Seguro que más de una vez te has planteado irte fuera a estudiar un idioma. En algunas ocasiones son los padres los que nos animan a tomar estas decisiones (y a veces no estamos muy de acuerdo) pero, en otras, son ellos los que se niegan a dejarnos “volar del nido”.

La realidad es que no hay nada como salir fuera para aprender muchísimas cosas, vivir experiencias inigualables y conocer gente muy diferente a la que tenemos en nuestro entorno. Así que si estás pensando en irte al extranjero pero tus padres no apoyan mucho esa idea, aquí van algunos argumentos que te ayudarán a convencerlos:

- Su supervisión. Uno de los argumentos que pueden darte tus padres es que no estarás bajo su supervisión pero es momento de contrargumentar: ¿no me habéis enseñado bien a desenvolverme en ciertas situaciones? Es hora de decirles que te han educado bien y tienes que demostrarlo. En algún momento de la vida dejarás de estar bajo su supervisión y tendrás que demostrar que sabes sacarte las castañas del fuego. ¡Este es!

- El esfuerzo es igual al éxito. Puede que ahora sea un esfuerzo irte, dejar tu curso o tu verano, no tener vacaciones o no ver a tus amigos pero tienes que dejarles claro que estás invirtiendo en el futuro y que un idioma aprendido durante meses te salvará en futuros trabajos.

- La madurez. Fuera vivirás situaciones que te harán espabilar y eso lo sabes tú y lo saben ellos. Cuando no tienes a tu familia cerca para que te ayuden en cualquier momento tienes que aprender a reaccionar tú solo y eso ¡es muy bueno! Diles que crees que es momento de madurar y aprender por tu cuenta y que cuando te vean de nuevo ¡ni te reconocerán! ;-)

Grupo de amigos en la universidad | Getty

- Estás ready. Tienes que convencerles de que estás preparado para esta aventura y de que te la tomarás muy en serio. Es decir, que lo que paguen por tu educación fuera lo vas a aprovechar. Estás preparado para aprender vocabulario, llevarte con nueva gente, mezclarte con otras formas de vivir y esforzarte por sacar el curso fuera.

- El dinero valdrá la pena. Debes demostrarles que la inversión tendrá un retorno muy beneficioso para tu educación. Es decir, contarles -además del idioma- todo lo que puedes aprender: cultura, un nuevo trabajo, formas de vivir…

- Enseña lo que te importa. En este sentido necesitarás demostrar que de verdad te tomas en serio esta experiencia, así que ofrece la posibilidad de colaborar con algo de dinero de lo que costará el viaje. Puedes ofrecer algo del salario que trabajes o de lo que ahorres.

Lo importante es que tomes conciencia de lo que cuesta algo así (eso te hará valorarlo de verdad) y de que tus padres se den cuenta de que te lo tomas en serio y eres capaz de ser autosuficiente para conseguirlo.

- En el futuro te vendrá bien. Aunque ellos ya lo saben no puedes dejar de recordarles que este tipo de viajes marcará tu futuro. Puedes enseñarles ofertas de trabajo en las que piden un gran nivel de inglés o experiencias en el extranjero o el incremento del idioma que experimentarás gracias a estar un año fuera… Si ven -en datos objetivos- que el futuro está en irse y vivir experiencias fuera, no podrán negarse.

- Dales seguridad. Tanto si te vas a una familia como a una residencia, dales todo el contacto que puedan tener si necesitan hablar contigo. Promételes que hablarás con ellos, les mandarás fotos y les contarás la verdad. Sentir seguridad y contacto por tu parte les dará mucha más confianza.