A todos nos pasa. Tienes planeado un viaje y… o bien vas en avión y pasas de gastarte más pasta de la cuenta en facturar, o vas en el coche rodeado de colegas y, obviamente, no podéis llevar una maleta tamaño casa cada uno. Vale, no es ningún problema, porque tenemos las claves infalibles para que tengas la maleta perfecta para cualquier ocasión en el menor espacio posible.

Haz una lista de cosas

Si lo haces no te olvidarás nada, y ese es el principal problema cuando se hace un viaje. Que llegas a tu destino, ¡y se te ha olvidado uno de tus imprescindibles!

Post-it

Habrá cosas que no puedas meter hasta minutos antes de salir de casa, como el cepillo de dientes. Para eso deja la noche anterior un post-it en la puerta de la entrada. Lo verás justo antes de salir.

Una prenda inferior de vestir, y una de batalla

Si tienes el espacio contado, con estas dos prendas de abajo, tendrás suficiente. ¡Y las partes de arriba como no ocupan tanto no causan mucho problema!

Utiliza todos los recovecos

Todo, absolutamente todo espacio es utilizable. Esto significa que dentro de tus zapatos también caben cosas y, en los bolsillos de las prendas, ¡también!

Si necesitas meter una mochila o bolsa, que no tenga base

Esa es la clave para que te quepa. Que se pueda doblar en todas las partes que sea necesario.

Echa siempre algo de ropa interior encima

Sobre todo si vas en avión. Tu maleta puede perderse y, al menos, tienes que tener una muda para poder sobrevivir hasta que aparezca.

Minitallas

No te hace falta un bote de gel, otro de champú y así sucesivamente con cada producto que utilices. Pasa unos días antes por 24 horas más cercano de tu casa y compra botes pequeños. ¡Esto te ahorrará media maleta en espacio!

Ponte los zapatos que más ocupen

En la maleta SOLO cosas compactas. Si necesitas llevar al viaje chanclas y deportivas, obviamente, las segundas tienen que ir en tus pies.

El por si acaso perfecto

Cada viaje es una aventura, así que nunca sabes lo que puede ocurrir. Lo mejor que puedes hacer a la hora de hacer la maleta es incluir un par de latas de comida. No huelen, no caducan, pasan por cualquier control de aeropuerto si es necesario y te pueden salvar de un apuro si por cualquier motivo tu viaje resulta accidentado. Aunque te parezca una chorrada, ¡si llega el momento de usarlas te acordarás de nosotros!

Compartir es vivir

Este lema es válido para la vida general y para el espacio de las maletas en particular. ¿Que qué queremos decir con esto? Pues claramente que si vas acompañado, siempre tendrás a alguien que no ocupe del todo el espacio de su maleta, ¡y puedes aprovecharlo tú! Lanza una indirecta en el grupo de whatsapp del viaje, descubre quién puede ser este alma caritativa y pídele, con sutileza, si te cede algo de espacio en su equipaje. Prométele, a cambio, compartir con él las latas si llega el momento necesario. ¡Imposible negarse! :P