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Manos a la obra

5 masajes fáciles para hacer (o para que te hagan)

Di adiós a la presión de la "vuelta al cole" con estos masajes simples y rápidos que te ayudarán a relajarte en un momento.

Cómo hacer masajes paso a paso

Getty Cómo hacer masajes paso a paso

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¡Qué difícil es volver de las vacaciones! Con lo bien que estábamos en la playita, la montaña, la piscina, el pueblo o en nuestro sofá viendo series. Ahora pensamos en la que se nos viene encima en invierno y nos entra la depresión máxima.

Sí, da pena pensarlo pero lo cierto es que ahora vuelve el estrés de los exámenes, las clases, el trabajo y todo eso que conlleva el principio de curso. Volver a la rutina te va a costar (ya te lo avisamos) pero en Flooxer Now te lo queremos poner un poquito más fácil. Para llevar mejor esa presión de los meses de invierno hemos encontrado 5 masajes muuuuy sencillos de dar (haznos caso, cuando decimos sencillos es que los puede hacer hasta las personas "con dos manos izquierdas").

El truco es el siguiente: encuentra a una víctima para engañarla y ofrécele uno de estos masajes (o todos), con la condición de que luego te lo haga a ti también. Te tocará hacerlo a ti primero pero luego disfrutarás cuando te lo haga a ti. ¿Preparado? ¡Vamos allá!

 

1. La pinza. El primer masaje es una forma de empezar a tratar la tensión acumulada en los hombros. Se trata de presionar tus dedos contra el trapecio, deslizándolos suavemente desde el cuello hacia los hombros haciendo una especie de pinza. Colócalos en los lados de este y deslízalos haciendo un poco de presión por la parte de arriba de tus hombros.

2. Los círculos. Para el segundo masaje coloca la manos sobre los hombros y junta los dedos pulgares de forma que se toquen en el centro de la espalda. Como si coincidieran en "la chepa". Una vez hayas colocado los dedos ahí, presiona en círculos con ellos para conseguir liberar la zona y relajar la presión allí acumulada.

3. Amasa los hombros. Desde ese punto central en el que estábamos trabajando antes, dedícate primero a un hombro y después a otro. Lo que debes hacer es “amasar” cada uno de ellos con suavidad, para conseguir que cada una de esas zonas también quede relajada.

4. Libera los puntos de presión. Con la misma "pinza" con la que habíamos empezado en el masaje 1, toca liberar la presión de los hombros, presionando con los pulgares las diferentes zonas que podemos tener cargadas. Mueve los pulgares por la espalda y los hombros para sentirlas.

5. Saca esa presión. Por último, desliza tus manos para "sacar" toda presión fuera de la espalda. Muévelas desde la espalda hacia la parte de arriba del cuello y la cabeza.

¿Te resulta un poco difícil poner en práctica estos masajes? Sabemos que describirlo e interpretarlo, a veces, puede ser un poco complicado pero no te preocupes porque tenemos la solución. Este es un vídeo resumen que te lo aclarará todo lo que te acabamos de contar de manera simple y gráfica.

Ahora, solo te queda ponerlo en práctica ¡y disfrutar!

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