La inmensa mayoría de las veces es involuntaria, y desde luego se convierte en algo incontrolable. Te podría pasar tanto en una playa como en un sitio inimaginable: un tanatorio. Si te pones muy incómodo, sigue estos consejos para actuar en público en esta situación.

1. Si la playa es grande, no te sientes entre la multitud y deja algo de espacio por si las moscas.

2. Ten una toalla siempre cerca. Ayudará a disimular el temita si la manejas con discreción y naturalidad.

3. No pierdas los nervios. Si tienes la oportunidad siéntate y relájate.

4. Cuando decimos relájate, no nos referimos a que te masturbes, por cierto.

5. Si estás dentro del agua date tiempo. Flota tranquilo y en un rato se irá la sangre a otro lado.

6. Es poco recomendable masturbarse debajo del agua. En primer lugar, porque puedes pillar una infección, en segundo, porque si alguien te pilla te tachará de pervertido (y con razón).

7. Si estás con un colega explícale la situación. Es muy posible que hablando se te pase la erección.

8. Hay gente a la que le ayuda ponerse calzoncillos debajo del bañador. No es muy estético, pero si te va bien, tampoco es como si llevaras sandalias y calcetines.

9. No te toques demasiado. Es decir, si eres propenso a que se te ponga dura, no te rasques ni te coloques constantemente. Piensa en el punto seis como solución.

10. No mires fijamente a los demás. Además de parecer un maníaco, la gente se puede sentir incómoda con miradas prolongadas, y encima tu amigo el de abajo puede reaccionar de esa manera que tú ya sabes.