Viajar al extranjero siempre es un reto por mucho que estés acostumbrado. Es conocer otro país, incluso otra cultura u otro idioma. Puede que no te sea un gran problema pero que incluso sintiéndote muy cómodo, haya situaciones que no quieras llegar a vivir. Hablamos de esos famosos 'tierra trágame'.

Si cuando vivimos una situación así en España queremos que la tierra se abra y nos trague para poder escapar fácilmente, imagínate vivirla fuera. Sin embargo, sentimos decirte que las posibilidades de hacerlo se duplican: nuevo idioma, nuevas palabras, nuevas costumbres... Y mil formas de meter la pata casi sin quererlo. ¡Ups!

Estas son algunas de las situaciones que no querrás experimentar cuando viajes fuera:

- Armarte de valor para hablar en el idioma y que te reconozcan como español. Para algunas personas es difícil lanzarse a hablar en el idioma del destino. Así que imagínate que reúnes el valor necesario y, de repente, te dicen: "¿español, verdad?" ¡Te han cazado por el acento! Pero no te preocupes, en el fondo has salido ganando.

- Hablar tu idioma pensando que no te entienden y que te entiendan perfectamente. Cuando estás fuera y hablas en tu idioma te sientes libre para poder decir cualquier cosa sin que se entere nadie, hasta puedes poner verde a alguien pero ¡ojo con hacerlo delante de alguien que sabe el idioma! Imagínate que estás poniendo a caldo a ese tío del autobús que no deja de empujarte… Y de repente te dice: 2perdona, no sabía que te estaba molestando tanto". ¡Cagada máxima!

- Decir sí a todo cuando te están haciendo una pregunta concreta. Si no se te da bien eso de entender el idioma, a veces no está mal tirar del "sí, ok" para todo pero claro, si lo que sucede es que te están haciendo una pregunta concreta y tú estás contestando eso... Crearás una situación rara en la que te tendrán que explicar que te están haciendo una pregunta. Ups!

- Confundirte con las formas sociales. En muchos países, la primera vez que conoces a una persona se da la mano, independientemente de que seas hombre o mujer. En otros, se dan dos besos empezando por la derecha o incluso no rozas a la persona y solo te inclinas levemente. El caso es que la confusión de los saludos sociales suele ser una de las más comunes cuando viajamos. Debemos tener cuidado porque, aunque podemos disculparnos, suele crear bastantes situaciones incómodas. Por ejemplo, alguien que te va a saludar por su izquierda y tú por tu derecha... O alguien que te va a dar la mano y tú te lanzas a besarlo.

- Tocar lo que no debes porque no has leído o interpretado bien los carteles. Lo llevamos en la sangre: vemos un botón o una cadena y queremos tocarlo o tirar, ¿sí o no? Cuidado con hacer eso en el extranjero. ¡Lee con atención los carteles que tienen! Por ejemplo, existen cadenas en el baño pero tirar de ellas si necesitas ayuda ¡no son para tirar de la cadena del váter!

- Reírte cuando no debes. Estás en un tour, en una clase o en una reunión y alguien está contando con énfasis una situación pero no te estás enterando de nada, así que decides tirar de lo de siempre: asentir y reírte. ¡Error! Ves que todos te miran raro y es porque la situación que está contando el protagonista no es nada graciosa. ¡Tierra trágame!