Dar calabazas no es agradable para nadie. Cuando vemos que alguien está tonteando con nosotros podemos dejarlo pasar. Pero si eso va a más y acaba por tirarte los tejos de forma directa, hay que actuar: o te gusta o no te gusta. Ha llegado la hora de decidirte y, si optas por la segunda opción, entonces se te va a plantear otro problema: ¿cómo se rechaza a alguien sin malas formas? ¿Se puede hacer de manera más o menos elegante?

La verdad es que tratar de decir a alguien "no me gustas, no me atraes o no siento lo mismo que tú" no es una experiencia muy agradable, aunque llegado el momento debes hacerlo y afrontar la situación. Así que estas son algunas de las soluciones que te ofrecemos para coger ?al toro por los cuernos?.

Amistad

Podríamos calificarla como la excusa más antigua y básica de dar calabazas. Es la friendzone. Ese "te veo como amigo/a porque eres importante para mí". Puede que sea verdad (lo que es muy bonito) pero no es para nada un consuelo para la persona a la que se lo dicen. Sin embargo, también es la que suele hacer menos daño.

Sinceridad

La dura y directa realidad es una forma de rechazar pero, ¡ojo! No vamos a ir a hacer daño. Simplemente nos servirá para no dar largas ni esperanzas en un futuro. Evita el "es que no me gustas" y cámbialo por un "no nos veo juntos" o un "nos llevamos muy bien pero no siento química". No estarás mintiendo pero tampoco estarás rompiendo el corazón de la persona que se te declara.

Pareja

"Perdona, es que estoy conociendo a alguien y me lo quiero tomar en serio" o un "ya estoy con otra persona" pueden servirnos para escurrir el bulto elegantemente, aunque las mentiras (si es mentira) tienen las patas muy cortas y es posible que se acabe enterando de que no es así?

Lo que no tenéis en común

"Pff? Es que somos tan diferentes?". Otra forma de rechazar con sutileza es destacar lo que no tenéis en común: "es que no nos gustan las mismas series", "tú eres de frío y yo de calor", "yo de pizza con piña y tú sin ella?" Y todos los detalles que se te ocurran.

El silencio absoluto

Si la primera forma de rechazo la calificábamos como la más antigua y utilizada, esta última la clasificaremos como la que menos debes usar porque es poco elegante y nada valiente. Pero ¡oye!, nunca está de más tenerla en la recámara para hacer uso de ella. Si has rechazado a esa persona varias veces pero no se ha dado por vencida (¿le estarás mandado señales contradictorias?), puedes escoger ser directo y muy claro o directamente no contestar más a sus mensajes. Ya sabes: quién calla, otorga y el silencio (y dos ticks azules) a veces puede decir mucho más que cualquier contestación. ¿No crees?