UN MAL MOMENTO
Abby se desahoga en directo y explica lo mal que lo pasa en la calle: "Me siento muy observada"
Abby ha compartido en uno de sus últimos directos un testimonio personal sobre el momento complicado que atraviesa fuera de la pantalla. Durante la retransmisión, explicó cómo la exposición constante, el acoso en internet y el reconocimiento en la calle están afectando de forma directa a su bienestar emocional y a su día a día.

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Abby lleva años construyendo su carrera como creadora de contenido en plataformas de streaming, un trabajo que implica una relación permanente con una audiencia amplia y muy activa. En ese contexto, la streamer decidió detener el ritmo habitual de su directo para explicar cómo esa visibilidad se ha convertido, en los últimos tiempos, en una fuente de malestar personal.
Durante su intervención, Abby describió una sensación persistente de vigilancia cuando sale a la calle. Según explicó, escuchar su nombre de forma recurrente en espacios públicos le genera incomodidad y ansiedad. La creadora de contenido quiso diferenciar esa experiencia de lo que podría considerarse una preocupación subjetiva, subrayando que, en su caso, se trata de situaciones que se repiten de manera constante y que están directamente relacionadas con su popularidad en internet.
La streamer también hizo referencia al acoso que recibe en redes sociales y a las campañas de odio que, según sus palabras, se han intensificado con el tiempo. Ese entorno digital hostil, explicó, se traslada en ocasiones al mundo físico, alimentando el miedo a encontrarse con comentarios ofensivos o actitudes negativas cuando está fuera de casa. Abby reconoció que muchas de las cosas que llega a escuchar no son agradables y que esa expectativa constante le hace "pasarlo muy mal".
A lo largo de su reflexión, la creadora puso el foco en la dificultad de gestionar este tipo de situaciones, especialmente cuando no dependen únicamente del estado anímico personal, sino de comportamientos externos. Aunque mencionó la importancia de la ayuda psicológica cuando se trata de problemas internos, insistió en que su experiencia tiene que ver con hechos concretos vinculados a la exposición pública.
Pese al tono sincero y vulnerable de sus palabras, Abby cerró su intervención con un mensaje que apuntaba a la resistencia personal. "Estoy viva, soy joven", afirmó, dejando entrever una voluntad de seguir adelante a pesar del mal momento. Sus declaraciones han generado numerosas reacciones entre sus seguidores, que han mostrado apoyo y han reabierto el debate sobre los límites de la exposición, el acoso digital y las consecuencias reales que pueden tener sobre la salud emocional de los creadores de contenido.
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