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Los conciertos de Billie Eilish en España: 4 esguinces y 30 mil afónicos

Han sido solo dos días, pero la visita de Billie Eilish nos ha dejado un par de conciertos donde se corona como ídola total.

Billie Eilish durante su concierto en Barcelona

EFE Billie Eilish durante su concierto en Barcelona

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Las colas alrededor del Wizink Center de Madrid alucinaban por su alegría y tamaño a todos los que no sabían que Billie Eilish se estrenaba en la capital. Era su segundo día en España, tras pasar por Barcelona, y los fans (la mayoría chicas) no podían esperar más. El concierto empezaba a las nueve de la noche, pero como si fuera a aterrizar una nave extraterrestre la gente ya se arremolinaba desde las nueve de la mañana en la plaza enfrente del estadio.

Billie llegó al escenario puntual, y los gritos llegaron a niveles donde los altavoces no podían competir en volumen. "Ya sabéis que no estoy al cien por cien, así que voy a necesitar vuestra ayuda esta noche", dijo nada más empezar refiriéndose a las lesiones que acumula durante la gira: nada menos que cuatro esguinces y algunas magulladuras. ¿Es torpe? Para nada, es que lo da todo sobre las tablas.

 

Y para demostrarlo, comenzó a tope con Bad Guy, la canción más popular de su único disco. Entre el público había un montón de fans vestidas de la misma manera que ella, solo que muchas tenían el pelo teñido de azul en vez de verde. ¿Homenaje a la portada o despiste por no seguir sus redes? Da igual, los gritos acompañando a la artista compensaban el color.

 

En alguna ocasión Billie intentó organizar a la audiencia en círculos, para hacer coreografías especiales, pero era inútil: ya sea porque los gritos no dejaban oírla bien, porque el inglés del público tampoco era de tirar cohetes o, lo más probable, es que no pudieran contener el entusiasmo en lo que para muchos era su primer concierto. En cualquier caso, todos entregados con la artista, que hasta con su férula en la pierna volaba sobre el escenario.

 

Y volaba de verdad, sobre una cama acompañada de su hermano Finneas, quien se ocupa del bajo, la guitarra y teclados además de ser productor. Billie dijo a la hora y pico que solo quedaban dos canciones, y al terminar la segunda (Bury a Friend) muchos empezaron a salir pensando en las aglomeraciones. Fallo de principiante, porque enseguida empezó a tocar de nuevo Bad Guy y a despedirse por todo lo alto de nuestro país. En total, unas 30 000 personas afónicas entre Madrid y Barcelona, y un número idéntico de fans de por vida. ¡No tardes en volver! ¡Y cuidado no tropieces más, ya de paso!

 

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