Deportes hay muchos, pero tan mágico como el de Hogwarts solo uno. Seas de la casa Slytherin, de Gryffindor, de Hufflepuff o de Ravenclaw, el Quidditch, deporte oficial de la escuela de magia más conocida del mundo, ya puede ser tu deporte, y es que, aunque sin escobas voladoras, el juego ha trascendido la ficción y ha cobrado vida en el mundo no mágico, en el mundo muggle. Si no quieres esperar al estreno de la tercera película de Animales fantásticos en 2021 para seguir con la saga Potter, puedes prepararte y ser una estrella jugando al Quidditch. La realidad muchas veces, supera la ficción y puedes llegar a estar en la selección nacional con este deporte.

Hay deportes extraños, minoritarios y que surgen por tradición o mezcla de deportes, pero lo que nunca se imaginaría J.K. Rowling cuando escribió el mundo de Potter es que el deporte de la escuela Hogwarts, llegaría incluso hasta Harvard, pasando así del papel y la gran pantalla a la vida real.

Este deporte nació en 2005 en Estados Unidos y lo más curioso es que muchos de los jugadores ni siquiera están interesados en Harry Potter.

Para jugar, no se necesita una Saeta de Fuego (la escoba más rápida y evolucionada en la saga de Harry Potter) pero si es obligatorio llevar entre las piernas, a modo de escobas, tuberías de PVC. En un principio dichas tuberías fueron escobas tradicionales pero con el desarrollo del juego se cambió para la comodidad de los jugadores.

CÓMO SE JUEGA:

Este mágico deporte de contacto incluye técnicas de deportes como rugby, balonmano o balón prisionero, se juega sobre césped y con tres tipos de balón: el quaffle, una pelota ligeramente deshinchada de voleibol; el bludger, un balón prisionero también deshinchado; y la snitch, una bola de tenis dentro de un calcetín atada al cinturón de quien la porta, que recibe el mismo nombre.

El juego se desarrolla en un campo de 60 x 44 metros y consta de dos equipos de siete jugadores cada uno: 3 cazadores, 2 golpeadores, 1 guardián y 1 buscador.

Los cazadores, intentan anotar con el quaffle en los 3 aros contrarios para conseguir diez puntos. Estos aros, que cumplen la función de portería, están situados a diferente altura.

Los golpeadores cumplen la función de defensores, que tratan de evitar las anotaciones del contrario lanzando balones (los bludger) para neutralizarlos.

El guardián es el protector de los aros (como un portero en balonmano), impidiendo que el equipo contrario marque.

El último jugador es el buscador, que ha de encontrar al snitch para finalizar el juego, otorgando 30 puntos al equipo que lo encuentra.

A la señal de 'Brooms up!' ambos equipos se ponen en marcha, en busca de los balones que se encuentran en el centro del campo, siguiendo una dinámica de juego muy rápida con continuos cambios de posesión, destacando la táctica que conlleva el orden en el ataque.

 

INCLUSIÓN COMO PRIMERA REGLA:

En este juego, la normativa en cuanto al contacto es muy parecida a la del rugby. Y, como en el deporte de la ovalada, se promueve el respeto: solo el capitán se dirige al árbitro y no está permitida ninguna falta de respeto ni a este ni a los contrarios.

Sin embargo, si hay algo único en este deporte, y por lo que más sorprende y destaca es por su inclusión en cuanto al rol de género y la comunidad LGTBI. Esto se debe a una norma que es parte esencial de su filosofía: la regla del máximo cuatro o la regla de género. Dicha norma, no permite que haya en cada equipo sobre el campo, más de cuatro jugadores identificados con el mismo género. Identificados y no del mismo género, porque contra toda expectativa, cada jugador decide en su equipo el género con el que se sienta correspondido cada cual, con el que se identifique, u optar por definirse como 'no binario', es decir, no perteneciente a ningún género.

La autodenominación de género que se utiliza promueve la diversidad, puesto que no depende del sexo físico. Poder inscribirse cada jugador con el sexo que prefiera, deja de lado cualquier tipo de prejuicio. Reivindicación deportiva en estado puro.

COMPETICIÓN:

Este deporte tiene lugar a nivel competitivo en la 'International Quidditch Association' a la que están adscritos diferentes países para desarrollar este deporte a nivel local, nacional e internacional.

Asimismo, existe una asociación nacional, una liga y hasta una selección española que compite en la Copa del Mundo. La asociación española existe desde abril de 2013 y poco a poco se ha abierto hueco en el panorama nacional e internacional, participando cada vez más comunidades autónomas.

En España, todo lo relacionado con este deporte lo lleva la AQE. Y precisamente el pasado mes de mayo se celebró la copa de Europa, en la que España participó con tres equipos, quedando en el puesto número 20 con Dementores, en el 24 con Barcelona Eagles y en el puesto número 31 con Madrid Lynx. Además, el 28 de junio se celebró los IQA European Games.

Si quieres seguir sumando experiencias e historias del fantástico mundo de Harry Potter, o aunque no seas fan de la saga mágica prueba este nuevo deporte. En el Quidditch, la mezcla de deportes es realmente interesante y podría sorprenderte y llevarte a jugar alguna que otra copa del mundo. Además, es un deporte que aunque sea en el mundo muggle, magia no le falta.