CONCIERTO EN MADRID
Entrevista a Lucía de la Puerta, de tiktoker de éxito a artista musical: "Al venir de redes es muy difícil que la gente te vea de otra forma"
Fue uno de los días más importantes de la carrera de Lucía de la Puerta y antes de su primer concierto debut en Madrid, pudimos compartir un rato con ella. La tiktoker y cantante nos cuenta detalles de su vida como influencer, sus comienzos en la música, su carrera de medicina y su colaboración soñada.

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Lucía de la Puerta es una de las voces emergentes más comentadas del momento y una de las creadoras de contenido más influyentes de su generación. Con más de 3 millones de seguidores en TikTok, su salto a la música no ha sido casual ni improvisado, sino el resultado de años de trabajo, disciplina y una clara vocación artística. Aprovechando su primer concierto en solitario en Madrid, pudimos sentarnos a charlar con ella en una entrevista en la que repasamos tanto su presente musical como el camino personal que la ha llevado hasta aquí.
En 2025 publicó su álbum debut, A lo callao, un disco íntimo y honesto que funciona como un diario emocional de su último año. Un proyecto que conectó rápidamente con miles de oyentes y que logró situar varias de sus canciones en el Top 50 Viral de Spotify, consolidando su propuesta y confirmándola como una de las artistas emergentes con mayor proyección del panorama actual. Temas como Si No Te Cuida o Aire ya forman parte del imaginario de su comunidad.
Este pasado viernes 17, Lucía dio un paso clave en su carrera con su primer concierto en solitario en la Sala Independence Day de Madrid. Una noche muy especial en la que presentó en directo las canciones de A lo callao y repasó algunos de sus temas más reconocidos ante una sala llena y un público completamente entregado. El concierto fue un éxito rotundo y dejó claro que su proyecto también brilla con fuerza sobre el escenario.
Antes de subirse a las tablas, compartimos un rato con ella en un ambiente cercano y distendido. Grabamos varios reels divertidos, como este en el que Lucía se moja hablando de otros influencers, mostrando su lado más espontáneo y natural.
Además, pudimos entrevistarla en profundidad para hablar de todo lo que hay detrás de su proyecto: la dificultad de que el público cambie la percepción de alguien que viene de redes, sus inicios cantando en discotecas con un pendrive colgado al cuello, la sensibilidad con la que siempre ha vivido la música desde niña, sus rutinas antes de conciertos, exámenes o partidos, la autoexigencia que le ha dejado el deporte y cómo ha aprendido a convivir con ella. También repasamos cómo ha compaginado durante años estudios, entrenamientos, interpretación y música, y nos confesó con qué artistas le haría ilusión colaborar en el futuro. Una conversación sincera que ayuda a entender mejor quién es Lucía de la Puerta más allá del escenario y de las redes.
Eres conocida principalmente por tus redes sociales y tu carrera como tiktoker pero cada vez más empiezas a ser conocida por tu carrera musical que arrancó en 2023 pero explotó en 2025 con tu primer disco A lo callao ¿Cómo has vivido esa evolución?
Lucía: pues al final hay mucho trabajo detrás, porque al venir de redes es muy difícil que la gente cambie y te vea de otra forma. Pero, tío, yo siempre pienso que tú puedes estudiar una carrera o puedes tener una idea, cuando eres pequeño, de algo que quieres ser y terminar siendo otra cosa completamente diferente. Entonces yo estoy, pues, cada día intentando luchar para que la gente también pueda cambiar un poco la visión. Y que hay mucha gente que dice: no, es que solo puedes hacer una cosa, no se puede ser todo, no se puede hacer todo. Yo sí pienso que no. Igual no hacer todo, porque no se puede hacer todo, pero si te gustan dos cosas y terminar una cosa y luchar por un sueño, pues yo pienso que sí se puede. Entonces ahí estamos.
También hemos vivido esa evolución en directo hasta llegar aquí desde las discotecas pasando por los festivales. ¿Ibas con un pendrive a las discotecas preguntabas si podías pinchar tus temas nuevos y los cantabas con un micrófono?
Lucía: llevo aquí siempre en el collar, llevaba el pendrive con la cruz porque, pues, soy creyente. Y antes de empezar a cantar en sitios grandes, lo que hacía los fines de semana era ir a las discotecas y le preguntaba al DJ: eh, hola, soy Lucía, ¿te importaría ponerme un tema? Entonces algunos me decían que sí, otros me decían que no. Y así, los que me decían que sí, pues me daban la oportunidad de cantar y eso era como un entrenamiento para mí para luego, cuando me subiera a un escenario, pues tener algunas tablas. Porque claro, yo subo, eh, imagínate en algún festival, y yo soy consciente de que hay mucha gente que no se sabe las canciones, pero por lo menos defender mis temas, eh, hacerlo de la mejor manera posible, obviamente, y que la gente por lo menos diga: oye, pues me animo a escucharte, porque no sé, porque veo que estás trabajando, porque ya lo estás intentando y que de verdad ese es tu sueño.
Llevas tocando guitarra y piano desde los 14 años ¿Lo tuyo con la música viene de lejos y no es una fiebre momentánea ni algo que hayas querido hacer aprovechando tu fama en redes sociales?
Lucía: no siempre, he sido una niña como muy sensible, de que iba con mi entrenador y hacía viajes y de repente me ponía a llorar con él en una canción, que él como que pensaba por dentro: ¿por qué estoy hablando con él? Otro día me decía: cómo esta niña puede llorar con esas canciones siendo tan pequeña, en plan, cómo puede sentir tanto la música y vivirlo tanto. Se nos ponía la piel de gallina con las canciones y es como: yo quería hacer algo de esto.
Entonces, como eh, siempre he sido muy insegura con el tema de la voz, porque, joder, si estás al lado de alguien que es muy guau, pues no te consideras tanto. Eh, dije: pues voy a aprender a tocar la guitarra, a tocar el piano, a componer. Empezaba a componer estaba en el cuarto de baño, me ponía el chándal así, la sudadera, apagaba la luz, cerraba la puerta, ponía el foco para arriba y me ponía, yo qué sé, con lo que sintiese: venga, que tú puedes, que no sé qué, que no sé cuánto, haciendo rimas o reina, es que no te puedo sacar de mi cabeza, porque tú brillas como las estrellas, yo qué sé, haciendo rimas.
¿Cómo te ha influido tu historia con el tenis y tu carrera de medicina para aguantar la presión de subirte a un escenario?
Lucía: yo, antes de un partido, antes de un examen importante y antes de un concierto, siempre hago lo mismo. Me paso la mitad del día en el cuarto de baño, de los nervios que tengo. Intento comer algo ligero o algo sano, o algo que sepa que no me va a hacer mal a la tripa, y tengo como la misma rutina. O sea, siempre es como que me gusta… o sea, soy como muy, sí, como muy meticulosa, en plan con la ropa, con el no sé qué, con el tal, eh.
Es que toda la vida ha sido así. Al final el deporte te lleva eso, te trae eso, es como la constancia y la disciplina, que luego también tiene sus cosas malas. De que al final eres muy autoexigente, eh, tiendes mucho a compararte. Eh, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Como yo, pues eso, intento, intento hacer lo que puedo.
¿Cómo es gestionar una carrera universitaria tan exigente, la creación de contenido en redes sociales y una carrera musical todo a la vez?
Lucía: esta ha sido la pregunta del millón toda la vida, porque al final es algo que llevo haciendo desde muy pequeña. O sea, yo cuando iba al cole siempre me decían: o sea, algún día vas a explotar, algún día vas a explotar, de que no puedes más. Porque salía a entrenar, salía de repente semanas y semanas a torneos, en la carrera de Medicina también de repente pues me iba a un evento, em, estaba apuntada a más cosas, eh, a interpretación. Estuve compaginándolo un año y es como siempre he llenado mi vida como de hacer cosas porque he sido como una persona muy curiosa, ¿sabes?, o muy de quiero aprender, quiero hacer, quiero tal, que no sé qué. Y creo que gracias a todo lo que he hecho hoy puedo estar aquí.
¿Cuál sería tu colaboración soñada?
Lucía: pues me encantaría hacer un tema con Abraham Mateo, que a mí me parece una voz que está superinfravalorada. O sea, me parece un crack y es buenísimo, y siempre me dicen que me parezco a él. Entonces siempre nos decíamos prima, cuando me veía me decía: prima, tal. Y me haría mucha ilusión porque sé que es muy, muy, muy, muy bueno.
Y luego, pues con Lola Índigo, con Omar Montes, con Young Miko. Me encantaría, eh, con Luck Ra, que tiene canciones así como más movidillas.
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