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YOUTUBER SENIOR

Jordi Wild, el "Jesucristo de YouTube" que resucita en visitas

El creador de contenido catalán mete sus clips día sí y día también entre los contenidos más vistos de YouTube. ¿Cuál es su secreto?

Jordi Wild (centro), entre los divulgadores Javier Santaolalla y Quantumfracture

@jordiwild / Twitter Jordi Wild (centro), entre los divulgadores Javier Santaolalla y Quantumfracture

"Que nunca te digan que eres demasiado mayor para intentar algo" es una frase que Jordi Wild dice a menudo en sus streams. Y sabe de lo que habla: empezó su canal en YouTube rozando la treintena, una edad que cuando alcanzó Rubius fue un shock para sus seguidores.

Juan Carrillo de Albornoz (que así se llama en realidad la cara de El Rincón de Giorgio) ahora anda cerca de los 37 tacos, lo que no le ha impedido seguir al pie del cañón dentro de una plataforma con creadores con una media de edad que ronda los veintipocos. Superó la barrera de los 10 millones de suscriptores en su canal principal, y con ello se ha metido en el top 20 de creadores españoles.

 

Todo con un contenido enfocado a un público adulto: sí, sigue haciendo sus streams de videojuegos, pero también tiene un apartado especial que llama 'The Wild Project'. Inaugurado en pandemia, caben científicos, atracadores, expertos en sucesos paranormales, economistas, víctimas de enfermedades raras y, en definitiva, temas de cualquier tipo. Solo en ese canal suma 1,8 millones de seguidores.

 

Es muy posible que la cantidad de contenidos distintos que publica del youtuber se deban a sus múltiples aficiones: le gusta el heavy metal, el cine, las series, el mundo del motor, los tatuajes, baloncesto, deportes de lucha... y hacer mucho ejercicio.

Es esa variedad con la que se ha caracterizado desde sus principios y es muy habitual verle en las tendencias de YouTube. Su estilo natural y sin filtros le ha valido algún tirón de orejas por parte de figuras como Frank Cuesta, así como una enemistad muy pública con Dalas Review.

De pelo larguísimo hace unos años, su apodo "Jesucristo de YouTube" le viene que ni pintado para ver cómo ha superado las polémicas y ha ofrecido contenido muy original desde que comenzó en esta plataforma. Hizo, por ejemplo, un concurso para encontrar pareja en 2014, una broma que trascendió al territorio youtuber y que le supuso una relación de cinco años con una chica. Aquello se terminó en 2019, y ahora presume de nuevo amor por sus redes.

Tal es su influencia que ha convencido a su padre para que aparezca a menudo en sus contenidos, así como para subir los suyos propios en un perfil de Instagram que ha superado hace poco los 200.000 seguidores, mas otros 150.000 en Twitter.

 

"Nunca llegué a imaginar que esto se convertiría en mi profesión y sobre todo que a la gente le gustaría lo que hago", confesó cuando ya tenía siete millones de seguidores. Cuatro años después, y con la cuarentena a la vista, parece que a Jordi le queda todavía mucha mecha.