Corea del Sur y especialmente su capital han sido puestos de ejemplo en la lucha contra el coronavirus innumerables veces durante las últimas semanas. El modélico carácter de los coreanos les permitió abrir bares y discotecas antes que ningún otro país, y ya llevan unas semanas con locales de ocio en marcha.

Sin embargo, en Seúl han tenido que dar un paso atrás después de que las autoridades sanitarias detectaran un rebrote de la enfermedad, localizado especialmente en el barrio de Itaweon, conocido por sus bares de ambiente. El gobierno local empezó entonces un seguimiento público para identificar a posibles contagiados o portadores del COVID-19, y ahí surgió la polémica.

Según el medio Dispatch, cuatro artistas muy conocidos del K-pop estaban esa noche de fiesta por la zona: Jungkook de BTS, Mingyu de Seventeen, Cha Eun Woo de Astro y Jaehyun de NCT. Todos tienen 23 años y son amigos desde hace tiempo.

 

La revista dice que empezaron en un restaurante de Itaweon y de ahí fueron visitando varios clubes. A causa del rebrote detectado, las autoridades obligaron a los visitantes del barrio entre el 24 de abril y el 6 de mayo permanecer dos semanas en casa por cuarentena.

"Es cierto que Jungkook visitó Itaweon", dicen desde Big Hit Entertainment. "Siguió las regulaciones gubernamentales y se hizo la prueba del COVID-19, y decidimos que no era asunto nuestro interferir con su vida personal".

 

"Sin embargo no hay excusa a la hora de poner su intimidad por delante de la importancia de mantener la distancia social, y pedimos humildemente disculpas por ello. Jungkook y sus amigos visitaron un restaurante y un bar la noche del 25 de abril, pero después de aquello no dieron síntomas de enfermedad y han dado negativo en los tests".

 

Ninguno de los otros artistas se ha pronunciado todavía por el tema, pero el asunto es tendencia en varias redes desde esta mañana, donde los fans se han lanzado a defender la privacidad del cantante de BTS y recordar que no se saltó ninguna norma.