DIFÍCIL DECIR QUE NO
Logan Paul rechaza una oferta de cinco millones de dólares por su carta más valiosa de Pokémon
Logan Paul ha vuelto a situarse en el centro del foco mediático tras revelar que ha rechazado una oferta irrevocable de cinco millones de dólares por su carta Pikachu Illustrator, una de las piezas más codiciadas del coleccionismo de Pokémon. La decisión ha reabierto el debate sobre el valor real de este tipo de objetos únicos.

Publicidad
Logan Paul, creador de contenido y empresario estadounidense, ha explicado recientemente por qué decidió no aceptar una oferta millonaria por la carta Pikachu Illustrator que posee desde hace varios años. Se trata de una de las cartas de Pokémon más raras y valiosas del mundo, producida a finales de los años noventa como premio para concursos de ilustración en Japón y de la que existen muy pocas unidades certificadas.
Según relató el propio Paul, un interesado propuso una puja irrevocable de cinco millones de dólares. Este tipo de oferta implica que el comprador se compromete a adquirir el objeto si la subasta no alcanza esa cifra mínima. En caso de que el precio final supere ese umbral, el ofertante recibe un porcentaje de la diferencia entre su puja inicial y el valor definitivo de venta. Es una práctica habitual en el mercado de lujo y en subastas de piezas exclusivas, aunque poco frecuente en el ámbito del coleccionismo de cartas.
El creador explicó el funcionamiento del mecanismo con un ejemplo reciente ajeno al mundo de Pokémon: una puja irrevocable de tres millones de dólares por un bolso Birkin que finalmente se vendió por diez millones. En ese caso, la persona que aseguró la puja inicial obtuvo alrededor de 700.000 dólares simplemente por haber apostado a que el objeto superaría ese precio mínimo.
Pese a lo atractivo de la cifra ofrecida, Logan Paul decidió rechazar la propuesta. Según ha dado a entender, considera que el valor de la carta puede ser incluso superior y que una venta bajo esas condiciones no reflejaría su verdadero potencial en el mercado. No es la primera vez que el influencer adopta una postura similar respecto a esta pieza, que ha mostrado en múltiples ocasiones como uno de los objetos más importantes de su colección personal.
La Pikachu Illustrator que posee Paul ya batió récords cuando fue adquirida por él, y desde entonces se ha convertido en un símbolo del auge del coleccionismo de cartas como activo de inversión. En los últimos años, este mercado ha experimentado un crecimiento notable, impulsado por celebridades, casas de subastas y una demanda creciente de artículos únicos.
La negativa de Logan Paul refuerza la idea de que, más allá del componente económico inmediato, este tipo de piezas se perciben también como activos a largo plazo, cuyo valor puede seguir aumentando con el tiempo. Mientras tanto, la carta continúa en manos de su propietario, a la espera de una oferta que considere acorde a su relevancia histórica y simbólica.
Publicidad





