La cadena de cosméticos Sephora organizó un concierto con motivo del Single’s Day, el día de los solteros, bajo el lema "Mis labios. Mis normas". Para ello juntaron a dos de las mujeres con más carácter y más reivindicativas de la música. La cantante pamplonica Natalia Lacunza, salida de OT 2018 y la rapera andaluza Mala Rodríguez.

Primero fue Natalia la que se tocó las siete canciones de su primer EP en un concierto de apenas cuarenta minutos. Lo hizo acompañada de una DJ y dos bailarinas ante un público de mayoría adolescente que se sabían todas.

Cerró el concierto con poniendo a todos a bailar con "Tarantula" y emocionando al cantar “Nana triste” sola, dejando brillar su voz.

Natalia Lacunza en la Joy Eslava | María Villanueva García

Pero el plato fuerte de la noche fue la Mala Rodríguez. La cantante y rapera sevillana, lleva más de veinte años de carrera y sigue estando de máxima actualidad.

Ayer demostró su poderío, su belleza y su arte cantando, bailando y rapeando verdades como puños. Acompañada de un DJ y de cuatro bailarinas María hizo un repaso a su carrera en el que fue intercalando sus últimas canciones con sus temas más clásicos. Sonaron "Dame Bien", "Aguante", "Agnus dei", "Gitanas" y "Contigo", todas lanzadas como singles estos últimos dos años pero también clásicos como "La niña", "Yo marco el minuto", "Quien manda aquí" y "Tengo un trato".

Se notaba que el público no se las sabía y éramos unos pocos los que coreábamos estribillos míticos como "Tengo un trato, lo mío pa mi saco" o "Como lo sabía yo, tengo lo que tu quieres". Pero Mala no se vino abajo e hizo que la intensidad del concierto fuera subiendo hasta que todo el mundo termino coreando las últimas canciones e, incluso, bailando sobre el escenario.

Es la tercera vez que veo a esta gigantesca artista en concierto y cada vez me reafirmo más en que es una de las más grandes de nuestra música.