Que la Tierra es redonda es algo que múltiples científicos, filósofos y pensadores se han encargado en demostrar. Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano dieron la primera vuelta al mundo en el siglo XVI al encontrar un nuevo camino para realizar la ruta de las especias. Y más recientemente, hemos podido ver cómo las imágenes que nos han enseñado los satélites de la NASA muestran una curvatura.

A pesar de las múltiples evidencias que demuestran que la Tierra es redonda, siguen existiendo personas que creen que esto no es así y que nuestro planeta es totalmente plano: son los llamados terraplanistas.

Si aplicamos este pensamiento al panorama musical y, más concretamente, a la figura de éxito de Rosalía podemos encontrar a los “Rosaplanistas”. No hablamos de los haters que pueda tener, sino de aquellos que ponen en duda que el éxito de la cantante catalana sea real, que opinan que es todo una bomba de humo con cifras falseadas.

Algunas personas consideran que si ha llegado tan lejos es porque se trata de un “producto” de marketing hecho a medida por una discográfica para triunfar.

El triunfo de Rosalía no se libra de las teorías conspiratorias. Hay quien apunta que la cantante se encuentra arropada por los illuminati y hasta aportan las pruebas de ello. Se comenta que Kim Kardashian y su marido Kanye West pertenecen también a esta sociedad secreta. ¿Nacerá de ahí de su amistad?

 

También está la cuestión del machismo: que una mujer no pueda conseguir llegar tan lejos por sí sola.

Detrás del triunfo de Rosalía hay esfuerzo. Hay una chica que desde los quince años ha estado actuando en bolos; estudiando cantes antiguos, reinterpretándolos; creando un disco basado en un libro del siglo XIII; reinventando un género racial y democratizándolo.

Evidentemente, todo esto no es suficiente para llegar a ser la artista española más escuchada a nivel internacional en Spotify, ganadora de 7 Grammys Latinos, ‘Con altura’ nombrada una de las mejores canciones del año según la revista Time, una larga lista de famosos que se declaran sus fans y otros tanto que se mueren por colaborar con ella.

La ilusión, las ganas y el sacrificio de Rosalía están respaldados por discográficas (Universal, Sony y Columbia) y padrinos que han visto algo en ella y le han brindado esa oportunidad (su maestro Chiqui de la Línea, Raül Refree, El Guincho o Pedro Almodóvar), además de un equipo de mentes pensantes y con experiencia que sepan manejar y gestionar la fama, el éxito y una industria de tiburones como es la musical.

Aquí es donde cobra protagonismo su mánager, Rebeca León, quien también representa a J. Balvin y Juanes, responsable de mover los hilos para la repercusión internacional de la artista.