Carlota es una promesa de la gimnasia artística, cuya carrera deportiva se truncó nueve meses atrás por una lesión de rodilla. Desde muy niña, Carlota se volcó en sacar su sueño adelante, a pesar de que sus padres siempre vieron la gimnasia como un esfuerzo a fondo perdido y la comparaban con su hermano mayor, centrado en cosas más útiles.

Tras la lesión, Carlota se siente profundamente desorientada y se ve obligada a reconocer que, por mucho que ella haya intentado demostrar lo contrario, sus padres tenían razón. Este caos emocional ahonda en el complejo de inferioridad que siente respecto a su hermano mayor, orgullo confirmado de la familia por haber conseguido una beca para cursar Económicas en el extranjero.

En este contexto, Elisa, su mejor amiga y quien mejor la conoce, se convierte en su único apoyo. Elisa la escucha, le da consejo y la aleja de actitudes que minen sus autoestima, ejerciendo prácticamente el papel que sus padres no ejercen, y evidenciando que de no ser por ella, Carlota estaría echando a perder su último año de instituto.

Lo que Elisa no sabe es que tras conocer que ya nunca más podrá competir, Carlota sucumbió a la atracción secreta que siempre sintió por Guillem, novio de Elisa, y perdió la virginidad con él. Al día siguiente de traicionar a su mejor amiga, Carlota recibe extorsiones para evitar que se filtre su secreto. Debe superar una prueba enviada por el hacker para evitar que todos descubran su aventura con Guillem.

Pero su pesadilla aumenta cuando Elisa desaparece y la obliga a superar junto a Guillem prueba tras prueba para rescatarla sana y salva. ¿Qué tendrá más peso en la caótica vida de Carlota: la pasión o la amistad?