Los inseparables Vegetta777 y WillyRex comenzaron allá por 2016 una serie que no sabían hasta dónde les iba a llevar. Con Minecraft como base y una historia cuadriculada dentro del juego, las aventuras de Karmaland revivieron tres años después para incluir en el vecindario a ilustres como ElRubius, Lolito, Mangel o AuronPlay. Nombres propios que durante meses le dieron un empujón muy fuerte a este título en YouTube.

Con más de 50 episodios (que no tienen fecha de estreno ni estructura más allá del cachondeo), los vídeos han bajado un poco en número de visualizaciones, si los comparamos No tiene pinta de que sea por la falta de compromiso de los habitantes, que siguen sacando directos y subiendo vídeos con mucha frecuencia.

 

Una de las críticas más comunes que los menos fans achacan a Karmaland es que sus protagonistas no dominan el arte del 'roleo'. Se refieren a interpretar un personaje (real o inventado) controlándolo como si fuera el modo historia de un videojuego, pero como dice LuzuGames, es algo intencionado. Los youtubers que participan en esta serie no se separan de las identidades que ya se han construido en redes, bastante personajes -en el buen sentido- son ya de por sí.

 

A esto se le suma el mal trago que pasó Mangel hace un mes por su petición de mano a Lolito, una chorrada improvisada que le dio más quebraderos de cabeza antes que alegrías. Un bajón que no mejoró cuando el dueño de Vodafone Giants se llevó el gato al agua en la alcaldía.

Además, la salida ayer de la temporada 2 de Fortnite puede provocar, como mínimo, que durante unos días los youtubers también tengan su atención repartida. Vegetta ya ha avisado que dedicará tiempo a ambos títulos, si bien los viernes son los días que reserva para hacer el loco con sus compis de Karmaland.

 

Con lo que no contaban los youtubers es con la llegada de Ibai Llanos, que desde que es creador de contenido a tiempo completo también se ha adentrado en los mundos de Minecraft. Sus primeros compases en el videojuego junto a sus compañeros en la G2 House han arrastrado a decenas de miles de espectadores, que ya tienen una nueva opción además de la serie de los youtubers.

 

A pesar de los competidores, los números de Karmaland siguen siendo bestiales y ya los quisieran para sí otros. Pero no está mal darse cuenta de que para mantenerse en la cima a veces hay que innovar.