"He vuelto". Dos palabras y ocho letras que en el caso de Lolito solo pueden significar una cosa cuando las escribe en Twitter, y no es otra que un 'donde dije digo, digo Karmaland'. El queridísimo youtuber andaluz, alcalde de creadores de contenido y experto en Fortnite, ha vuelto a Karmaland, y el vecindario estalló en alegría nada más saber de su regreso.

 

"Esto ha sido gracias a vuestro apoyo, que lo sepáis", dijo nada más comenzar la retransmisión refiriéndose a sus fans y dejando caer que la primera vez abandonó la serie a causa de los haters. Por cierto, tuvo un problema técnico y no pudo hacer la entrada que tenía prevista a la primera: "Menudo fracaso de vuelta. Yo que pensaba cantar la canción de E.T. o Parque Jurásico, o yo que sé cuál...".

Pocos minutos después si podía entonar el tema de Jurassic Park mientras aterrizaba en Minecraft al estilo Fortnite. En tierra le esperaban sus compañeros de serie, que jamás se pronunciaron sobre su ausencia porque quizá sabían que acabaría volviendo. O quizá no tanto...

 

"Yepaaaa, perdí la memoria pero ya estoy aquí de nuevo, os echaba de menos", decía Lolito mientras ponía orden con los revolucionados youtubers que se quedaron atónitos. ElRubius pedía silencio y quería escuchar las primeras palabras del hijo pródigo; WillyRex, Luzu, Vegetta y Alexby flipaban en colores (y aprovechaban para meter una cuña publicitaria del vino barato de la boda de Luzu), mientras que AuronPlay preguntaba "¿eres el auténtico Lolito?".

 

La respuesta fue contundente: "He vuelto definitivamente", y como si nada hubiera pasado comenzaron a vivir la rutina de Karmaland. Y por rutina nos referimos a un meteorito congelado que amenaza la estabilidad del mundo, profanar tumbas en mitad el entierro del hijo de WillyRex ("Es parte de la ceremonia", intentaba explicar ElRubius) o asaltar la casa de Vegetta para hacer una fiesta no autorizada. En resumen: Karmaland en estado puro.

Ahora que Lolito está de vuelta, comenzarán los rifirrafes por la alcaldía, un evento que tendrá lugar a lo largo de los próximos días y que no será tan pacífico como la primera vez. Y eso que entonces casi le cuesta la cordura a Mangel.