Hace mucho tiempo que quedó demostrado que, a la hora de triunfar, lo que menos importa de una consola es su potencia técnica. Son los juegos y la opinión que la gente tenga de ella lo que acaba definiendo el futuro de los sistemas de entretenimiento doméstico, y en eso PlayStation ha sabido jugar muy bien las cartas. Con la simpatía de la mayor parte del público ganada, la presentación de PS5 era muy esperada en redes por una razón muy sencilla: los memes.

La presentación tuvo tanta relevancia como para que DJ Mario aparcara el FIFA durante su retransmisión de ayer y dedicara más de una hora a analizar lo que estaba pasando en el universo gamer, pero ni él se percató de lo que estaba sucediendo en redes sociales.

 

Twitter sacó su artillería pesada para sacar parecidos razonables y posibles fuentes de inspiración para el nuevo diseño de la consola, que según muchos parecía sacado de la mente del arquitecto Santiago Calatrava. Para otros, era cosa de Sauron, el señor oscuro.

 

La tendencia era global y no paraban de salir similitudes en todos los países del mundo. Desde Valencia, lo comparaban con el Metro de la ciudad.

 

Lo cierto es que el cambio de estilo, ya que las PlayStation estaban siendo negras desde PS2, ha recordado a numerosos usuarios a edificios emblemáticos o hasta trampas para cucarachas. No descartes que tenga algún sistema anti-insectos, todavía no se han desvelado todas sus características técnicas.

 

Habrá quien lo confunda con un ventilador moderno, si bien tiene un aire a un router o incluso a la cabeza de Célula, de Dragon Ball... ¿Se transformará en algo mejor si PS5 absorbe algún androide?

 

Pero no es la única videoconsola que ha sufrido la imaginación memera de las redes. A la Xbox la comparan con un frigorífico y a la Switch con una tostadora, y razón no les falta.

 

La potencia técnica, aunque secundaria, sigue siendo importante para muchos usuarios. Por eso quizá la han comparado con un cohete espacial...

 

...mientras que otros ven claramente el pico de un pato en las sinuosas formas de PS5. O incluso la mitra papal, el sombrero largo que se pone el Papa en actos solemnes. Con lo moderno que es, quizá algún día podríamos ver al Papa Francisco echándose unas partidas.

 

La lista es inabarcable, y seguramente seguirán saliendo hasta que llegue el día del lanzamiento. Aún ese día habrá una nueva oleada, para abrir el apetito de los gamers como si de un burrito se tratara. Oh wait...