Estaba anunciada como la mayor competición de videojuegos de la historia y el Mundial de Fortnite no decepcionó. Durante tres días Nueva York se convirtió una vez más la capital del mundo gracias a un evento que fue el foco de todas las miradas en internet.

El premio gordo se lo quedó Kyle 'Bugha' Giersdorf, un estadounidense que con solo 16 años ya se ha embolsado tres millones de dólares gracias a su habilidad con el ratón. Con semejante fajo de billetes se convierte en el décimo jugador profesional con mayores ingresos por premios de la historia. Y todo en un solo fin de semana.

 

El ganador de la categoría Solitario intentó agradecer el apoyo a sus seguidores a través de las redes sociales, pero algún envidioso le hackeó Twitter e Instagram. Seguro que se le pasa el disgusto mirando su cuenta corriente.

A pesar de no ganar, el que se acaparó toda la atención fue Thiago ‘kinG’ Lapp, un argentino que con apenas 13 años se metió en el bolsillo nada menos que 950 000 dólares por quedar quinto. Las imágenes de su control sobre el campo de batalla se convirtieron en el trending topic de su país, donde ya es un ídolo.

 

Daba igual a quién tuviera por delante: Thiago no se achantaba frente a situaciones que parecían insalvables, y los espectadores se volcaron con su actuación al conocer la edad del jugador. Como para ponerse enfrente suya...

 

La juventud de kinG no se notaba mientras estaba frente a las cámaras, pero cuando salió del escenario protagonizó un emotivo momento con su padre, al que se abrazaba incrédulo por lo que le acababa de pasar.

 

Ni ElRubius en la modalidad Creativa ni el resto de representantes españoles pudieron levantar los trofeos en las categorías en las que participaban. Pero que les quiten lo bailao: ya solo por participar en las finales, los jugadores se llevaban 50 000 dólares, un pico como para olvidarte de tus problemas una temporada.