TheGrefg tenía ayer un anuncio importante para sus seguidores: "¿Sabéis lo que más valoro en la relación entre vosotros y yo? Lo que confiáis en mí". Tan bonita declaración de amor youtuber era para explicar, paso a paso, qué es Torneum, la plataforma competitiva de videojuegos que, según él, permite "ganar un dinerito".

Todo empezaba en sus redes sociales con un misterioso mensaje, que invitaba a pinchar si te considerabas bueno jugando a la consola. A ver, es una pregunta trampa un poco, porque si sigues a TheGrefg es porque eres gamer y probablemente hábil con un mando entre las manos.

 

La propuesta es como mínimo ambiciosa, ya que el murciano asegura que Torneum podrá acercar a muchos de sus seguidores al "sueño de vivir de los videojuegos". Él mismo aclara que parece una trampa, y explica "dónde está el truco". Resulta que la plataforma contiene un montón de torneos de Fortnite, Warzone, Modern Warfare o Call of Duty Mobile, en los que se puede participar gratuitamente o con monedas virtuales.

Si ganas alguno de esos torneos, ganarás "Oros", la moneda canjeable por premios como teléfonos móviles, mandos o videoconsolas. Los Oros, curiosamente, también se pueden comprar, pero en vez de para adquirir productos que podrías conseguir en una tienda normal, para acceder a los torneos de pago, que tienen mayor nivel competitivo y, evidentemente, premios superiores.

 

"Aquí quiero hacer un ejercicio de responsabilidad", aclara TheGrefg. "Juega primero los torneos gratis, mira cómo funciona la web, mira el nivel que tienes, y si ganas ahí, inténtalo en los torneos pro. Pero siempre con responsabilidad". Y razón no le falta para esa advertencia, porque sabemos de más de un susto que se han llevado usuarios por gastar demasiado. Así que controla, que la pasta no es que sobre.

Después de la presentación, el murciano hace una prueba para demostrar cómo funciona y cuáles son las reglas. ¿Con qué juego? Con cual va a ser: Fortnite. Pese a ser un hacha en el battle royale, su segundo enfrentamiento acaba en derrota, por lo que se va a su casa con unos azotes virtuales y perdiendo los Oros que había metido. Buena lección para, por lo menos, pensar que ganarse la vida con los videojuegos quizá no es algo tan fácil...