Hay veces que puede asomarte un grano el día menos indicado: cuando tienes una cita, antes de exponer en clase, al conocer a los amigos del pueblo de tu bestie… parecer una paella andante puede ser muy traumático, ¡todos los que lo hemos pasado lo sabemos! Pero hay remedios que pueden hacerte más fácil esta transición.

1.- Añade un chorrito de limón a tu crema hidratante

De toda la vida el limón es astringente y antibactericida natural. Por eso debemos echarlo en el rostro si nuestra tendencia acnéica es común. Pero, ¿qué pasa con el limón en la cara? Que también la seca. De ahí a que funcione tan bien contra los granos. Por eso lo mejor que puedes hacer es echar el jugo de medio limón en tu crema hidratante. Piel hidratada y granos controlados por igual.

2.- Aceite de árbol de té

Este liquidito será tu aliado perfecto. Vale que huele un poco fuerte, como si te echaras un bosque entero en la cara, pero funciona de maravilla. Seca el grano en cuestión de horas, ¡sobre todo si lo aplicas antes de dormir! Los tarritos que lo contienen suelen venir con un aplicador para que apuntes justo encima del grano a eliminar. ¡Infalible!

3.- Compra toallitas secantes

Si tu problema es grave, este es tu remedio. Y cuando decimos grave, nos referimos a que tus granos sean de color tirando a morado, enquistados, más internos que externos y muy, muy dolorosos. En esos casos en las farmacias venden unas toallitas sin receta para aplicarlas encima del grano por las noches. ¡Los secan de maravilla!

4.- Echa mano del bicarbonato

El bicarbonato, ese que usa tu madre en los bollos y tu padre tras las comilonas para que se le quiten los gases, puede ser tu gran amigo eterno. Coge el bote y saca 3 cucharadas en un vasito y añádele dos de agua caliente. Remuévelo todo hasta formar una pasta y úntalo encima de los granos a secar. Déjalo como mínimo 30 minutos. Pero si lo reposas toda la noche mucho mejor. Al día siguiente cambias la funda de la almohada y listo.

5.- Hazte una mascarilla de aspirina.

Los granos te habrán dado más de un dolor de cabeza, nos lo imaginamos, por eso la aspirina te será de gran utilidad. Primero porque si te duele el tarro es perfecta para ti, y segundo porque hacer una masa con dos aspirinas machacadas y dos cucharillas con agua caliente, desinfectará cualquier grano rebelde que se resista a desaparecer. Ponte un pegote de esta mezcla encima y déjalo actuar dos horas. ¡Si lo necesitas repite la operación al día siguiente!