La que lo prueba, ya no lo abandona. Y es que ahora lo que se lleva en el bolso ya no es una cartera grande, un llavero llamativo ni una carcasa fosforita, ¡el último complemento de toda mujer es el succionador de clítoris! Tanto revuelo ha creado en Instagram por su alta eficcia que los meses en forma de vídeo como este han comenzado a sucederse: ¡las parejas de las chicas tienen miedo de que les roben ‘sus clítoris’!

 

Y ahora en serio, después de partirte de risa con ocurrencias como esa, si no lo has probado seguro que mueres de ganas. Y para eso estamos aquí, querida, para darte una útil guía para que tu relación con tu succionador sea de 10 desde el primer momento. Toma nota y sigue nuestras recomendaciones:

1.- Presentación oficial

En cuanto caiga entre tus manos lo primero que debes hacer es una presentación oficial entre ambos. Dile tu nombre y apellidos, señálale dónde se encuentra tu pussy, ese al que irá dirigido en un ratito, y tarda un rato en descubrir sus secretos, su forma, su funcionamiento… ¡Presentación oficial complicada!

2.- Primeros usos

Llega el momento del primer uso. Hay nervios, sí. Por eso, y para acostumbrarte a su estrecha boquilla que va dirigida directamente a tu clítoris, ponlo en acción y pruébalo primero en otras partes erógenas de tu cuerpo como pueden ser los pezones. Cambia las velocidades y los modos y así irás reconociendo todo el abanico de posibilidades que te ofrece tu nuevo amigui. Cuando lo tengas todo controlado, baja con él a la entrepierna.

3.- ¿Dónde hago que apunte?

Esta pregunta solo puedes respondértela tú, y solo a base de probar y probar. Siempre se ha creído que el clítoris era un garbancito, que tenía una función placentera, ¡pero realmente, contando con todos los nervios de alrededor, puede llegar a medir hasta 9 centímetros! Por lo tanto no podemos decirte en cuál de esos centímetros encontrarás tú el places, tienes que explorarte. Eso sí, un poco de lubricante te ayudará mucho en esta expedición y aumentará tu placer seguro.

4.- ¿Cada cuánto puedo usarlo?

Si alguien que esté leyendo esto se plantea esta pregunta, la respuesta es muy sencilla, ¡siempre que quieras o que te lo permita su batería! El succionador de clítoris no es un sustituto de una pareja, así que si la tienes, dile que no sufra por ti, que solo estás teniendo gustirrinín de todas las formas que te permite tu body.

5.- Mantenlo siempre bien limpio

Ojo, este punto es muy importante. Al guardarlo, siempre límpialo bien con productos especializados, ya que si no lo haces puede coger bacterias que pueden desencadenar en infecciones en tus partes, y eso no es nada divertido.