Cuando se juntan la ternura con el cachondeo, el sentimiento que experimentamos es brutal, y eso se consigue fácilmente cada vez que vemos un vídeo o una foto de un animalito en una situación graciosa. ¡No hay nadie a quien no le guste el cuquismo animal! Si te encuentras entre esas personas, hemos recuperado algunas de las publicaciones de la cuenta de Instagram WoofWoofTV para hacer que hoy sea un día maravilloso para ti. ¡Por algo no hay nada que tenga más likes y seguidores! ¡Comenzamos!

1.- Este perrete se revuelve todo lo que puede, ladra y se mueve a base de espasmos y parece que no responde a ningún estímulo de su dueño. "Cuando te levantas en el lado de la cama que no es el tuyo y todo te molesta", dice la descripción del vídeo, si bien podría ser algo como cuando tienes una pesadilla y sacas tu lado noctámbulo. ¡Mucha risa!

2.- Prepárate para partirte y no parar. Este cachorrito da palmaditas en el trasero de uno de sus dueños cuando otro se lo indica. ¡Vídeo digno de pasar por WhatsApp a tus colegas sí o sí!

3.- Ojos abiertos de par en par y patas moviéndose al máximo ritmo posible. Otro perrito que intenta salir de un apuro nadando y llegar al bordillo, ¡pero es que su cara es todo un chiste! Hay quien dice que podría asemejarse a ese momento en el que haces algo que no sabes hacer pero finges que sí sabes hacerlo, ¡que le pongan un flotador!

4.- ¿Sabes ese momento en el que todo se te viene encima y es como si estuvieses paralizado? Este perrito también sabe de lo que hablamos, enterrado entero menos las patas y el rabito, ¡que se sigue moviendo coleando tranquilamente! Esto es tomarse las cosas con filosofía y lo demás son tonterías. ¡Sin duda su comportamiento es de imitar!

5.- Si tú saltas, yo salto. Esa era la mítica frase de Titanic y nos sirve a la perfección para describir el vídeo que vas a ver a continuación. Un cachorro en el sofá al que su dueña le incita para saltar y dejarse caer en sus brazos. El cachorro duda, se intenta explicar mediante ladridos, inclina la cabeza para intentar entender el idioma perruno que se inventa su dueño y, como no entiende nada de nada, finalmente salta a su particular manera porque... ¿qué es lo peor que podría pasar? ¿Qué se estampase contra el suelo con solo unos días de vida? Apostamos la nuestra a que la dueña no dejaría por nada del mundo que eso ocurriese. ¡Es una auténtica ternura!