La última peli del universo Batman no tiene ni rastro del superhéroe encapuchado. Es la historia de Joker, un cómico venido a menos al que le cuesta mucho relacionarse con otras personas, y que podría convertirse en la cuarta nominación al Oscar para Joaquin Phoenix. De verdad: si no la has visto, tienes que echarle un ojo a este psicópata.

Lo más seguro es que te encante la interpretación, si bien existe la posibilidad de que veas algo familiar en sus actitudes dentro del papel. Es decir, ¿tienes a alguien cerca que te recuerde al Joker? Y no lo decimos por el maquillaje...

Los psicópatas son expertos en hacerse pasar por personas normales, y puede llevar meses o incluso años revelar hasta dónde llega la gravedad de su patología. Es una enfermedad que no entiende de géneros, pero numerosos estudios y las estadísticas criminales demuestran que hay más hombres que la sufren.

Hemos resumido algunos signos de psicopatía para que puedas detectarlos tan pronto como sea posible, y así acabes una relación que puede resultar muy dañina. Porque salir con un Joker tiene muy poca gracia...

1- Autoestima por las nubes. El narcisismo es un punto que comparten casi todos los psicópatas, pero no todos los narcisistas son psicópatas, claro. Un chulito con el ego subido que se cree mejor que los demás no es lo mismo que un enfermo que desea someter a los que le rodean. Un psicópata tiene un narcisismo exagerado, pensando que todo lo que hace está bien.

2- Ausencia de remordimientos. Si cometes un error es normal sentir arrepentimiento, ¿no? No para los psicópatas, que hacen lo que les da la gana sin preocuparse por los demás. Un caso extremo de individuo con esta patología podrá hacer cosas muy dañinas sin pararse a pensarlo dos veces.

3- Mentiras compulsivas. Los afectados por esta enfermedad mental pueden inventarse una historia de la nada, creérsela y transmitirla a los demás como auténtica. Solo se trataría de un ejercicio de imaginación si no fuera porque lo hacen constantemente, con mucho realismo y detalles precisos. Si le pillas en la mentira y además de cabrearse quiere vengarse, huele a joker.

Joaquin Phoenix como Joker | Gtres

4- Encanto superficial. Relacionado con el anterior punto, hay gente que es encantadora pero sospechosa en su hechizo. Las historias le tienen a él/ella como protagonista, no son del todo creíbles, y le dejan en buen lugar de manera recurrente. Demasiado bueno para ser verdad, y si tiene una risa rollo Joker... ¡huye!

5- Ausencia de empatía. Se trata del rasgo más importante y peligroso. Las respuestas emocionales de los psicópatas no son como las del resto de la sociedad: no saben cuándo reírse, cuándo mostrarse afligidos o ni siquiera entienden la compasión. Muchos tienen que estudiar las reacciones de los demás para tratar de imitarlas.

6- Bonus: le gusta vestirse de payaso. Afición desmedida por narices rojas, zapatos ocho tallas más grandes, maquillaje facial, trajes horteras, chistes malos... ¿de verdad no te diste cuenta de que era el Joker? A ver si el que va a tener problemas mentales eres tú.

Tampoco te asustes y enciendas la batseñal si reconoces algunas de estas características en tu churri. No es plan montarse películas, pero si comparte más de un rasgo... como mínimo pide consejo y ayuda.