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Ibai, Ander, Barbe y Reven montan sus propias Olimpiadas

La G2 Creator House se lanza a sustituir la mayor cita del deporte mundial con las Wiilimpiadas, una locura más de la larga lista de la casa de streamers.

Barbe, Ibai, Ander y Reven, los habitantes de la G2 Creator House

G2 Esports Barbe, Ibai, Ander y Reven, los habitantes de la G2 Creator House

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¿Que no hay liga porque el coronavirus la suspende? No te preocupes, ahí está Ibai para sacarse de la manga un torneo con casi todos los clubes de fútbol de España. ¿Que se cancela Eurovisión? Ibai hace un certamen equivalente por Twitch. ¿Que las Olimpiadas se van a la porra por culpa de una pandemia global? Adivina qué es lo que pasa...

 

El vasco es un experto en recuperar competiciones que se han dado por perdidas para sacar una sonrisa (y decenas de miles de espectadores) con algo tan sencillo como una webcam, cuatro colegas y una ya viejísima Nintendo Wii.

 

No sabemos cómo es el proceso creativo de una idea en la casa de los streamers, pero tiene pinta de que tienen una idea, se la cuentan a un diseñador para que le haga un logotipo, y se lanzan a retransmitir. Suena fácil, pero hay que tener la idea y los medios, y por supuesto el tremendísimo apoyo de Ibai.

Las Wiilimpiadas se convirtieron en el evento más visto de la noche del lunes al martes en Twitch, con una media de 36.000 espectadores. Teniendo en cuenta que la versión española de la competición de League of Legends (lugar del que salieron todos los miembros de la G2 House) tenía una media de 15.000, puedes hacerte una idea de cómo estaba la cosa...

 

El juego elegido para demostrar sus habilidades 'atléticas' no era otro que Wii Sports, el clasicazo de tardes y tardes de partidas entre amigotes, pero que ya tiene 14 años de antigüedad. Algo que no se nota tanto cuando son cuatro streamers íntimos echando una partida conjunta.

 

Da gusto ver que la competitividad no oculta las ganas de cachondeo que los participantes tenían en cada prueba, y cómo esa misma competitividad no buscaba tanto honrar al ganador como humillar al perdedor. En este caso Barbe, que lució el farolillo rojo con orgullo.

 

¿Para cuándo unas Wiilimpiadas en el mundo real? Y, otra pregunta más importante: ¿serían posibles unas Wiilimpiadas en el mundo real? Si fueran en un estadio, nos perderíamos probablemente el cabreo de Ibai cuando pierde al ping pong... Mejor que se queden en casa: así nos reímos más.

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