El postureo mueve el mundo de Instagram y esa es la realidad. ¿A quién no le gusta lucir su belleza despampanante y enfatizarla gracias a los maravillosos filtros de Instagram, o hacer el mejor fotón del lugar donde estás? Todo es bonito cuando consigues captar el momento, aunque sea tras muchos intentos.

El templo Lempuyang, de la paradisíaca isla Bali, se hizo famoso hace un par de años como ?Las Puertas del Cielo?. Es uno de los enclaves turísticos más visitados. No hay más que ver la foto del lugar para entenderlo. Pero, ¿Por qué se conoce desde hace tan poco?

La respuesta es que el templo Lempuyang no es tan mágico como todo Instagram piensa. Se empezó a conocer por la red social, tras publicaciones de las personas que visitaban el lugar y ahora miles de turistas cruzan medio mundo deseando descubrir el idílico templo. Pero cuando llegan, sufren un vuelco en el cuerpo pues descubren la cruda realidad. Y es que el agua cristalina del lago no es ni agua, ni nada. Sólo un espejo puesto debajo del objetivo del móvil para hacer el truquito.

 

Así es, la realidad supera a la ficción, menos en Instagram... Y lo sabes. Porque no te vas a hacer un selfie con el móvil desde abajo sacando toda la papada, o para que se te vean bien las lorzas. Todos hacemos siempre un poquito de trampa. O, mejor dicho, miramos desde el ángulo correcto? Aunque no es muy difícil que a veces se nos vaya de las manos. Y esto es un gran ejemplo.

El templo genera colas de tres horas y la gente local de allí se ofrece a echar la foto, colocando el móvil a 90º del cristal, y así se sacan un dinerillo.

Ya sabes, antes de irte a ?Las Puertas del Cielo?, o a cualquier otro lugar, comprueba bien a dónde vas? Y please, no hagas lo mismo que los del espejo.