“Hola, soy árbitro de fútbol desde hace 10 años. Si estos días necesitas insultar a alguien para no perder tu estabilidad mental, de forma que los que viven contigo salgan perjudicados, háblame y te paso mi número para que me mandes audios”. Así decía el divertido tuit de Jandro Castro, programador y árbitro de tercera división, antes de que esta mañana lo borrara por respeto a la profesión que ejerce.

 

En unas 16 horas, su tuit se volvió tremendamente viral, con casi 120.000 likes y 25.000 retuits, y ha inspirado a muchos otros para sacar su lado cachondo de todo esto. Como Dani Pérez, actor que bromea con el tópico de que muchos en su gremio, ocasionalmente, tienen que salir adelante sirviendo en bares.

 

Aunque todavía está lejos en relevancia de otro usuario cuyo tuit supera ahora mismo al “fenómeno árbitro”. En Twitter se llama Simarro94, y lleva 45.000 retuits y 115.000 me gusta con un llamamiento a acabar con las noticias falsas que tanto circulan estos días. Su madre, sin embargo, no está muy orgullosa de los 15 minutos de fama que le ha otorgado la red social.

 

Está claro que eso de los bulos por WhatsApp es uno de los mayores problemas a los que nos enfrentamos ahora mismo, y no es momento de tragarse cualquier chorrada que nos llega por medios que no sean oficiales.

 

La iniciativa del “Hola, soy…” se ha apoderado en las últimas horas de esta red social con propuestas y voluntarios para todos los gustos. Los descabellados ofrecimientos presentan a expertos en cualquier tema absurdo solicitando difusión, la típica broma de los mensajes falsos que, para rematar la faena, acaban con un “seamos responsables”.

 

Sabiendo cómo es el ambiente en Twitter, no descartamos que alguno de estos hilos tenga que cerrar por quejas de personas que se sienten ofendidas por ellos. Mientras tanto, nosotros siempre vamos a estar a favor del cachondeo con respeto. Por si acaso.