Si eres estudiante es muy probable que hayas oído hablar de Wuolah (“oído hablar” es un eufemismo, claro). Se trata -por si vives en una cueva y no lo sabes- de una plataforma para compartir apuntes que, de manera gratuita, nutren los alumnos de multitud de cursos y carreras universitarias. Evidentemente, ha tenido mucho éxito entre los que se están labrando un futuro con sus estudios.

Eso de ser aplicado en clase, tomando anotaciones de calidad y con buena letra, tiene su premio en esta web: los usuarios que suben buen contenido pueden cobrar por sus apuntes una cantidad que varía dependiendo del número de descargas. Los estudiantes que usan el servicio tienen que registrarse indicando su edad, centro de estudios, sexo y grado en el que se encuentran. Y a partir de ahí a descargar gratis.

Un paraíso para los estudiantes que por un momento ha parecido detenerse cuando la cuenta oficial de la plataforma ha anunciado por Twitter que cesaría sus actividades en febrero, justo en la época de exámenes.

 

El susto ha sido mayúsculo cuando el hashtag #WuolahCierra se ha hecho número uno de tendencias en Twitter, sobre todo por gente que no ha visto al responsable de la empresa diciendo que todo se trataba de una broma. Adelantándose al día de los Inocentes, las reacciones han sido de alivio para unos y terror para los que no pillaron la broma.

Los hay que se veían mendigando apuntes entre compañeros y viejos alumnos, una técnica demasiado anticuada para muchos en la segunda década del sigo XXI. Porque si no, ¿para qué está la tecnología?

 

Volver a los años noventa y a cómo se estudiaba antes no parece una opción para los usuarios, que se han acostumbrado a tener apuntes de primera con solo un click.

 

Wuolah aprovecha el momento de gloria para hacer un alegato sobre la educación gratuita y para todos, si bien nos da en la nariz que también se beneficiará del aumento de usuarios en su red. La financiación le llega a través de publicidad insertada en las descargas, paquetes premium para no ver anuncios y también por vender los datos de sus usuarios, cosa que explican los términos al darse de alta en la plataforma.

 

El anuncio se ha hecho completamente viral con esta estrategia de marketing, y si ya sumaba 750.000 usuarios y unos 30 millones de descargas de apuntes al año, habrá que ver qué empujón reciben estos días con la notoriedad que han conseguido con un movimiento tan bien “estudiado”. Y nunca mejor dicho.