Bad Bunny se aburre y mucho. El cantante, que acaba de estrenar su nuevo disco ‘Yo Hago Lo Que Me Da La Gana’, no sabe qué hacer con todo el tiempo libre que le está brindando esta cuarentena.

Justo el día antes de que se decretara oficialmente la cuarentena en Puerto Rico, Bad Bunny estaba celebrando su cumpleaños con una fiesta por todo lo alto. Por lo que a primera vista, parecía que el conejo malo no se tomaba muy en serio esta crisis sanitaria. Sin embargo, desde el primer día se ha encargado de concienciar a sus fans (siempre con su peculiar humor) de que se queden en casa y que se laven mucho las manos con agua y jabón, tal y como recomiendan todas las autoridades.

A través de su cuenta de Twitter, Bad Bunny está compartiendo con sus seguidores cómo lleva el aislamiento social por la pandemia de COVID-19: desde tocar el ukelele, limpiar, o jugar a echarse un pulso a tomar el solecito desnudo desde su terraza.

 

El aislamiento hace que aflore la creatividad y a Bad Bunny se le ha ocurrido una genialidad que es una auténtica fantasía. Se ha puesto a jugar con sus juguetes y ha reunido a Woody, Buzz, Rex, Slinky y Forky para crear el mejor spin-off de Toy Story que se pueda imaginar: ‘Toy Story en tiempos de coronavirus’.

Como si fuera Andy, Bad Bunny se mete en la piel de los distintos personajes interpretando cada una de sus voces. En el corto se puede ver cómo los personajes se enfrentan a la escasez de papel higiénico que asola los supermercados.

El vídeo está disponible en su cuenta de Instagram, dura casi cinco minutos y en menos de ocho horas que lleva publicado ha alcanzado las cinco millones de reproducciones. Karol G ha caído rendida a los pies de esta original historia y le ha comentado que deberían ponerla en Netflix.

Además, el puertorriqueño ya no esconde a su chica y esta se ha convertido en una pieza fundamental en algunos de los vídeos que está subiendo a sus redes sociales para entretener a sus fans. Según ha escrito en su cuenta de Twitter, el séptimo día de cuarentena le ha empezado a pasar factura. Y es que algunos de los tweets que publica son reflexiones que denotan el aburrimiento existencial por el que está pasando: