@DIOSTUITERO

Artabán, ¿el cuarto Rey Mago?

Diostuitero nos desvela qué fue del cuarto Rey Mago conocido como Artabán y por qué se perdió en el camino.

Artabán, ¿el cuarto Rey Mago?

Artabán, ¿el cuarto Rey Mago? iStock

Publicidad

En los evangelios canónicos sólo el Evangelio de Mateo habla de estos 'magos', sin precisar sus nombres, ni que fuesen reyes, ni que fueran tres. Fue en el siglo III después de mí cuando se estableció que pudieran ser reyes, ya que, hasta entonces, por sus regalos y las iconografías que los representaban, tan solo se consideraba que eran personas pudientes.

Fue también en ese siglo cuando se estableció su número en tres, uno por regalo, ya que hasta entonces había dibujos con dos, tres o cuatro magos, e incluso la Iglesia ortodoxa siria y la Iglesia apostólica armenia aseguraban que eran doce, como los apóstoles y las doce tribus de Israel. ¡Imaginaos la de regalos que os hubiesen traído ahora!

Los nombres actuales de los tres reyes magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, aparecen por primera vez en el conocido mosaico de San Apolinar el Nuevo (Rávena) que data del siglo VI d. C., en el que se distingue a los tres magos ataviados al modo persa con sus nombres escritos encima y representando distintas edades. Aún tendrían que pasar varios siglos, hasta el siglo XV d. C., para que el rey Baltasar aparezca con la tez negra y los tres reyes, además de representar las edades, representen las tres razas de la Edad Media.

Los Reyes Magos de Oriente saludan este martes a su llegada a Madrid.
Los Reyes Magos de Oriente saludan este martes a su llegada a Madrid. | EFE

Y Artabán, el conocido como 'cuarto Rey Mago', ¿de dónde sale?

En este caso, hay que remontarse al año 1896, a un relato del escritor Henry van Dyke. Este cuento llevaba por título 'El otro rey Mago', y cuenta la historia de uno de los sabios que se perdió y no llegó a tiempo a su destino con el objetivo que tenía.

Artabán llevaba tres piedras preciosas como regalo para el Niño Dios, pero por el camino las fue canjeando para ayudar a gente necesitada. Cuenta la historia de van Dyke que por ayudar a un recién nacido que iba a ser degollado por Herodes a nuestro protagonista le cayeron 30 años de prisión y cuando salió y reemprendió su camino, el Niño Jesús que iba a adorar era ya un hombretón a punto de ser crucificado.

Volvió a entretenerse ayudando a un hombre ahogado por las deudas, y cuando quiso continuar, Jesucristo ya había sido crucificado.

En ese momento, la tierra se abrió y se produjeron algunos acontecimientos, como el derrumbe de unas casas. Una piedra le dio en la cabeza a Artabán, y tuvo una visión: era Jesús. Este último le expresó al mago su agradecimiento por todas las acciones de ayuda y bondad que había hecho en su vida, en especial, las que realizó en su camino para conocerle. Tras esto, Artabán falleció y ascendió al cielo junto al Señor.

Nunca es tarde si la dicha es buena y cuidado con las piedras que caen del cielo.

Antena 3 » Noticias

Publicidad