Flooxer Now » Noticias

@DIOSTUITERO

¿De dónde viene la expresión "estar en capilla"?

Diostuitero nos cuenta el origen de la mítica expresión "estar en capilla".

Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca

Imagen de Antoine Taveneaux en Wikipedia, licencia: CC BY-SA 3.0 Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca

Publicidad

Es una expresión que usa todo el mundo pero poca gente sabe de dónde viene. Os contaré su origen.

La Universidad de Salamanca, la más antigua de España, comenzó impartiendo al principio de su andadura únicamente estudios de teología. Estamos hablando del siglo XIII, todavía no se estudiaba ingeniería industrial ni informática.

Cuando un estudiante de la época se quería doctorar, pasaba la noche anterior al examen recluido en la catedral vieja de Salamanca, en la capilla de Santa Bárbara, sentado en una silla enfrente del sepulcro del fundador de la capilla, el obispo Juan Lucero, y con los pies apoyados en los de la estatua de éste. Durante toda la noche el aspirante a doctor repasaba el temario y oraba, y a la mañana siguiente aparecía el tribunal y le examinaba allí mismo.

Si aprobaba, el ya doctor salía por la puerta principal, donde le esperaban sus amigos para celebrar una gran fiesta y pintar en una pared con sangre de toro un "vítor", una marca con su nombre que solamente podían realizar los que superaban dicho examen. Si por el contrario suspendía, tenía que salir por una puerta secundaria, la "puerta de carros", que daba a una estrecha calle llamada de "Tentenecio".

Siglos más tarde, en época de Felipe II, también se usó la expresión "estar en capilla" para referirse a los condenados a muerte, que por orden real debían pasar la noche previa a su ejecución en una de estas simpáticas dependencias.

Es por eso que en gran parte de Latinoamérica se usa esta expresión para referirse a los que están a un paso de ser castigados.

Yo mismo se podría decir que estuve " en capilla" la noche que pasé rezando en el Huerto de los Olivos, pero claro, todavía no se habían inventado las catedrales góticas y me tuve que conformar con un huerto.

Espero que os haya gustado este pequeño e instructivo artículo. Amén. Y amen.

Publicidad