Es verdad que en el juego del tonteo no hay muchas reglas: todo depende de las dos personas "que estén jugando". Puede gustarte mucho que alguien se haga de rogar o puedes odiar tener que estar detrás de la gente.

Sin embargo, si en algo coincidimos independientemente de nuestros gustos en el amor es que hay ciertas cosas que JAMÁS se deben hacer. Y hablamos de JAMÁS como un concepto de "no traspases esa línea o puede que no puedas volver atrás". ¿Te imaginas perder a la persona que te gusta por una metedura de pata que podías haber evitado? Don't worry, ¡para eso estamos aquí! Estas son las cosas que no debes hacer a la hora de llevarte a alguien al huerto.

- Tienes una lista de espera enorme. Lo siento, me da igual tu situación o la cantidad de parejas que te hayas ligado hasta ahora, dejar ver que tienes mucha gente detrás y que la persona que tienes enfrente tiene que sentirse afortunada solo por el hecho de que la hayas elegido es un NO rotundo. Cuidado con ir de chulitos/as por la vida, que nos podemos pasar de rosca.

- Eres del montón. ¡Guau! Eso sí que es jugársela. Es posible que no solo no lo debas hacer porque es de mala educación sino porque no quieres llevarte una leche. Decir a alguien que es "del montón" no es que sea ofensivo en sí (es probable que esa persona lo sepa) pero es volver a la primera opción de: "tienes que sentirte afortunado/a de que me haya acercado a ti". ¿En serio es esa la forma de seducir a alguien?

- Cuidado con las bromitas. No hay nada más horrible en esta vida que el hecho de que alguien te esté contando algo serio y tú no pares de hacer bromitas. Vale, una vez la pasamos. Dos también. A la tercera nos empezamos a cansar. La cuarta ya... Quizás sea hora de pensar que no tienes ni idea de tratar un tema como una persona normal. Si pasas esa línea quizás sea muy difícil volverte a ver de otra manera, así que ¡cuidado con convertirte en bufón!

- Ya lo conseguirás de otra forma. Si esa frase sale por tu boca deberías tener cuidado. Puede que en tu cabeza suene a un juego de tonteo muy divertido de: te doy mi número si me das un beso o te doy un beso si... Pero la realidad es que la frase puede llevar a una mala interpretación y, de nuevo, a haber cruzado una línea desde la que no puedes dar marcha atrás.

- Inventarte la historia. Si no te ha pasado alguna vez, puede que te pase. Conoces a alguien y te dice que es una persona con una vida diferente a la que tiene. No hablamos de nada ilegal o terrorífico sino de que te inventes tu nombre o qué estás estudiando. O te trabajas mucho el tema para que cuando se entere de la verdad no se enfade o, por el contrario, cuando se entere todo tu lío amoroso se acabará.