Cuando empezó la cuarentena, y como consecuencia el confinamiento, muchos estudiantes y trabajadores comenzaron a quejarse de lo poco productivos que les resultaban los días. Tanto tiempo libre y cuánto tiempo para desperdiciar.

Al final la pereza terminaba apoderándose de ellos y no se decidían a hacer la larga lista de cosas que tenían pendientes: que si aprender japonés de una vez, que si ponerse al día con todos los apuntes de selectividad, que si organizarse bien con el teletrabajo…

Al igual que el resto de creadores de contenidos, Jaime Altozano decidió aportar su granito de arena subiendo un vídeo diario a su canal de YouTube. De esta forma sus seguidores estarían entretenidos.

Sin embargo, ante la avalancha de directos y demás formatos de streaming que se han puesto tan de moda, a Altozano se le encendió la bombilla para desarrollar algo que cubriera otro tipo de necesidades: “La parte difícil no era estar entretenido sino ser productivo”, ha reconocido el joven músico en su último vídeo.

Así ha nacido el proyecto ‘Sala de trabajo durante la cuarentena’. Jaime Altozano ha conseguido trasladar los grupos de estudio a Internet. De lunes a viernes de 16:00 a 19:30 se conecta a su canal de Twitch como si quedara en la biblioteca con colegas: “Sé que suena a una parodia de mi mismo”, ha confesado.

 

A primera vista a algunas personas les puede parecer una iniciativa innecesaria o un poco pesada, pero estos directos están sirviendo a muchos otros para concentrarse y dejar de procrastinar: “Apasionante, lo sé, esto es justo lo que necesitas. Pues resulta que está siendo útil para la gente. Hay unas mil personas al día”, ha bromeado Altozano sobre su fase beta.

Hay estudiantes de instituto o universidad, programadores, freelancers, personas que aprovechan para realizar sus hobbies como dibujar o tocar instrumentos: “Cada uno está haciendo lo que necesita hacer. Al final todo el mundo tiene cosas que le cuesta pereza sacar adelante y para ese tipo de cosas es para las que está pensada esta iniciativa”.

La dinámica

A las 16:00 empieza la sesión con unos diez minutos de charla de bienvenida. A continuación se pasa a un primer bloque de trabajo de una hora y diez minutos. Durante esta sesión se puede ver a Jaime trabajando en su contenido de YouTube mientras suena música de ambiente. Después hay un descanso de diez minutos para interactuar, beber agua, ir al cuarto de baño… Se continúa con un bloque de otra hora y diez minutos concentrados en sus tareas y se termina con una charla de una media hora aproximadamente sobre diversos temas que puedan resultar interesantes.

El caster Ibai Llanos fue una de esas personas que al principio de la cuarentena se quejó de no poder tener un horario normal. Quizá le vendría bien apuntarse a esta ‘biblioteca’ de Jaime Altozano y, si el músico consigue que se concentre y sea productivo, quizá podría llevarse los cuatro millones de euros que prometió.