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AMOR POR TEMPORADAS

¿Por qué nos enamoramos más en verano?

Se acerca la época más sensual del año, y con el fin de algunas restricciones hay un punto extra para tener la sensualidad a flor de piel. Además, hay una explicación científica.

Llega la época del amor

coolvector / Freepik Llega la época del amor

Esperemos que la predicción de Ibai de que "en una semana todos a casa" no se cumpla, porque estamos en plena época del amor. Entre primavera y verano la vida parece más bonita, nos quitamos los chaquetones y hasta los planetas parecen alinearse para que florezca eso de conocer a gente.

Pero si el horóscopo no te convence, hay una explicación bastante aceptada por la comunidad científica que influye en ese éxtasis amoroso que vivimos cuando llega el calor. Se llama dopamina, y algunos lo conocen como 'la hormona de la felicidad'.

 

En realidad es un neurotransmisor que, contado muy por encima, es el responsable de que deseemos ciertas cosas. A ver, que influirán muchos otros factores y por ahí en medio se cuelan (o deberían) un montón de preferencias, pero si tenemos que reducirlo a un culpable químico, va a ser ese.

Con la llegada del calor y dejando atrás las partes -en todos los sentidos- más oscuras del año, puede ser una pesadilla para los alérgicos. Pero los olores que parecían olvidados y un color más vivo en todo lo que nos rodea activa de manera automática la segregación de dopamina.

 

Por supuesto, eso de que los cuerpos vayan menos tapados y que poco a poco podamos ir viendo a más gente hace que los ánimos se levanten (sin segundas). Es también a causa de que se reducen los niveles de melatonina, la hormona que nos da las sensaciones de estar amuermados y que en invierno pulula a sus anchas en nuestra cabecita.

 

Bueno, que si querías saber el porqué de tanto deseo sexual y de dónde venía esa nueva ola de energía que solemos notar con el sol, ahí tienes la respuesta. Ni que decir tiene que todavía hay que andar con mucha precaución mientras no tengamos todos una vacuna, pero por suerte el pinchacito del amor no tiene cura.