Una piel bonita y cuidada es la mejor muestra de belleza natural, pero claro, cuando llega el invierno y el viento helador resopla dejándote la cara y las manos como si fueran las de un muñeco de nieve, es difícil presumir de ellos. O no tanto, porque si sigues estos consejos puede que, el frío, acabe hasta gustándote.

1.- Cutis

El frío extremo se traduce en deshidratación, ¡aunque seas de piel con acné! Porque lo que suele ocurrir alrededor de los granitos es una descamación producida por las bajas temperaturas, ¡y hay que evitarlo como sea! Además, la nariz y los pómulos son los otros grandes afectados por los temporales. Las rojeces comienzan a aparecer y, una vez que se instalan, solo las baja una buena bebida caliente y un radiador.

¿Qué hacer para cuidarla todavía más? Lo primero, no olvides ponerte una crema hidratante y humectante en el rostro, porque esto hará que la piel se hidrate y que además, esa agua que la crema proporcionará a tu rostro, se quede dentro de los poros protegiéndolos del clima. Si puedes, una vez se absorba, tapa tu rostro con una bufanda, así no le dará el viento frío directamente. ¡Si te fijas todas las influencers siguen este truco!

2.- Los labios

En esta época del año los labios sufren muchísimo. Salen pellejos por la deshidratación y lo peor es que la tentación de tirar de ellos es bastante grande, ¡y puede llegar a hacerse hasta heridas con sangre! Lo mejor es, en casa, exfoliarlos con miel y azúcar para eliminar estas células muertas y una vez que salgas a la calle, no lo hagas sin un buen cacao en ellos.

3.- No olvides la protección solar

Aunque haga frío y no veas el sol, es mejor que todos los productos que utilices tengan protección solar. Porque aunque no tengas sensación de calor, el sol sigue estando ahí y sigue siendo perjudicial para tu piel. Esos rayitos furtivos que asoman entre las nubes ¡La piel es para siempre y por eso hay que cuidarla!

4.- Las grandes olvidadas: las orejas

Si hay una zona olvidada en cuestiones de frío y calor son sin duda las orejas. Cuando bajan mucho las temperaturas, pueden llegar a salir heridas en ellas producidas también por el cambio de temperatura brusco. Por eso es importante tratarlas con crema hidratante al igual que el rostro y, cuando salgas a la calle, ponerte unas orejeras para que estén bien protegidas.

5.- Imprescindibles de manos

Asperezas, rojeces, pieles muertas… Así se presenta la deshidratación en las manos, y hay que evitarla a toda costa. Una buena crema de manos, con karité o aceite de coco, puede ser tu salvadora, porque si no, ni siquiera tu mejor manicura lucirá bonita. El truco definitivo es, que cuando llegues a casa, las envuelvas en una mezcla de crema hidratante con aceite de oliva y te pongas dos guantes desechables. Así absorberán la hidratación y se prepararán para la siguiente jornada.