Flooxer Now » Tips

TRADICIONES

Los rituales de San Juan para atraer la suerte

Reconocida casi oficialmente como la noche mágica por excelencia, es el momento más especial del año para pedirle al fuego que tus deseos se cumplan.

San Juan, un momento mágico

Racool Studios / Freepik San Juan, un momento mágico

Publicidad

Hay quien piensa que el verano debería comenzar el 24 de junio, aunque solo fuera en España. La noche de San Juan está cargada de significado místico en nuestro país, y miles de personas se entregan a una conjunción astral que tradicionalmente se asocia a hogueras y zonas de playa, pero en realidad se pueden celebrar en cualquier parte del mundo.

No necesitas tener el mar cerca para limpiar la energía negativa que hayas podido acumular en los últimos meses. El ritual más antiguo habla de cómo el fuego purifica el alma, invitando a quienes quieran practicarlo a saltar sobre una hoguera unas siete o nueve veces. El número varía según la región donde se haga, pero siempre es impar e inferior a 10 saltitos.

En casa, algunas personas esconden una rama de romero debajo de las almohadas, acompañado de un deseo escrito en una hoja de papel. Esto se acompaña de una vela negra que se deja arder toda la noche (en un lugar que no corra peligro de prender nada), y al despertarnos se quema con la cera que haya quedado derretida y se entierra en un lugar cercano a tu casa. Se trata, según dicen, de un símbolo de esperanza plantada.

Existe otro ritual que consiste en quemar solo durante unos segundos la cáscara de un huevo sin abrir junto antes de la media noche. Una vez iniciado el 24 de junio lo cascas, echas la clara en un recipiente que puedas dejar en la ventana de tu dormitorio y pides un deseo. De nuevo, a la mañana siguiente lo entierras en un jardín o una maceta.

 

El fuego sin embargo no tiene por qué ser el protagonista. Si tienes la suerte de poder bañarte por la noche en el mar, hay gente que salta sobre las olas cuando llega el nuevo día. Se hace de espaldas a la corriente, otra vez entre 7 y 9 veces, y cuando llegues a la última te frotas la cara con el agua de mar.

Es una forma de atraer la suerte y -al parecer- también lo practican los interesados en mantenerse bellos en lo que queda de año, a condición de que hasta el amanecer no se miren en el espejo. Curiosamente dicen que si no puedes cumplir eso para comprobar si tiene efectos inmediatos, podría perder su poder. No te pases de presumido.

Publicidad